Esquel, martes 21 noviembre de 2017

La Trochita propone un viaje al paisaje patagónico

El Viejo Expreso Patagónico, tal su nombre oficial, ofrece paseos que parten de Esquel, en la provincia de Chubut, ideales para los amantes de los rieles y de experiencias de antaño.

La Trochita propone un viaje al paisaje patagónico


Ver la estepa, valles y montañas andino patagónicas mientras se viaja en un antiguo coche de madera, calefaccionado por una salamandra a carbón (en verano se enciende en muchos días frescos) y tirado por una locomotora a vapor, es una experiencia semejante a un viaje al pasado que se puede realizar en el tren La Trochita.

El Viejo Expreso Patagónico, tal su nombre oficial, ofrece paseos que parten de Esquel, en la provincia de Chubut, ideales para los amantes de los rieles y de experiencias de antaño.

La pintoresca formación ferroviaria desde Esquel recorre durante una hora la Comarca Andina provincial.

Mientras los trenes modernos mantienen cada vez más aislado al pasajero del exterior, en éste se puede oír el típico ruido de los vagones transitando sobre los rieles, percibir el frío de los campos nevados en los vidrios empañados o, en época cálida, asomarse a disfrutar del aire seco de los valles andinos o viajar entre dos coches junto a los estribos.

Antes de partir de Esquel, el visitante puede realizar un recorrido por el “Paseo Ferroviario”, espacio que conserva mobiliario y documentación de la época de apogeo de La Trochita, con entrada libre y gratuita.

EL RECORRIDO

Este antiguo expreso, hace un recorrido de 48 kilómetros desde Esquel hasta la pequeña localidad de Nahuel Pam, y ocasionalmente llega hasta El Maitén, donde están los talleres centrales de las locomotoras.

Durante el trayecto, cuya duración aproximada es de una hora, en cada uno de los vagones de pasajeros un guía turístico describe el paisaje y narra la historia de este singular medio de transporte.

Las locomotoras fueron construidas por las tradicionales firmas Baldwin y Henschel, de Estados Unidos y Alemania, respectivamente, y los vagones datan de principio del siglo XX, la mayoría proveniente de Bélgica.

Esta línea férrea de trocha angosta se instaló en la Patagonia a mediados del siglo pasado, y fue la primera del Estado nacional en la región.

El trayecto original del Expreso Patagónico era de 402 kilómetros, entre las localidades de Esquel y la rionegrina de Ingeniero Jacobaci, y duraba entre 15 y 20 horas, según la estación del año y las condiciones climáticas.

Como el depósito tiene una carga máxima de 4.000 litros era necesario contar con bombas de agua a la vera de la vía para volver a cargar el tanque, a lo sumo cada 40 kilómetros.

Estas máquinas utilizaban como combustible el carbón, pero luego éste fue cambiado y comenzó a utilizarse el fueloil, derivado del petróleo, que resulta más barato y tiene un costo ambiental inferior, ya que no requiere de tala de árboles.

Comenzar a oír el chirrido de los hierros en la partida, el vapor que se dibuja y entremezcla con las nubes cordilleranas, es un deleite continuo de sonidos y aromas que remite a historias de un pasado de trabajo y tesón de los habitantes sureños.

LOS VAGONES

Los vagones, pintorescos por fuera, son confortables por dentro, con grandes ventanillas que permiten apreciar el paisaje en todo su esplendor.

También se tiene una vista de la ciudad de Esquel desde diversos ángulos y altura, tanto desde los vagones de pasajeros como del coche comedor, donde es posible tomar distintas bebidas, incluso un chocolate caliente y comer sandwichs y especialidades de repostería.

La llamada localmente “curva huevo” es el punto ideal del trayecto para tomar fotografías desde las ventanillas a la locomotora que deja su estela de humo oscuro en el aire y también un flujo blanco de vapor cuando suena el silbato.

Desde esa zona comienza a divisarse el cordón montañoso Nahuel Pan, de 1.800 metros de altitud y sus altas cumbres que cobijan nieves eternas.

Al llegar a Nahuel Pam, nombre que hace honor al cacique Sergio Nahuelpan, se puede visitar el Museo de Culturas Originarias y la feria local, situada en la misma estación.

En ese mercado, los habitantes de la zona ofrecen productos artesanales, tortas, dulces, orfebrería, textiles, tejidos y talabartería, entre otros productos.

Los numerosos turistas que viajan en el único servicio semanal que se brinda en temporada baja -septiembre a enero- pueden también disfrutar de un número artístico a cargo de músicos locales.

Los servicios cambian de frecuencia y eventualmente de horarios conforme de la demanda, que varía en cada estación, por lo que se pueden obtener datos actualizados en el teléfono (02945) 451-403 y en la página Facebook “La Trochita Esquel”.


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