A punta de pistola asaltan kiosco
En horas de la tarde noche del lunes dos personas ingresaron al kiosco La Poli con intenciones de robo.
Uno encañonó a la empleada que se encontraba sola en el comercio ubicado en la avenida Alvear, a pocos metros de Yrigoyen, y el otro dio la vuelta del mostrador para apropiarse de la recaudación.
Juan Carlos Cretton, responsable del local, lamentó lo ocurrió tras trece años de actividad sin ningún tipo de incidente. “A partir de ahora vamos a tomar más medidas de seguridad, tal vez otros recaudos en cuanto a la gente que atiende y las cámaras de seguridad. Como no habíamos tenido ningún inconveniente era algo que teníamos descartado. La clientela siempre nos respetó en todo sentido”, dijo el comerciante.   Sobre lo ocurrido, relató que “se encontraba una de las empleadas cerca de las 8,30 de la noche. Mi hijo se había ido hacía unos cinco minutos, y estaba a unas cuadras cuando me llamaron para avisar que habían asaltado el kiosco. Ingresaron dos personas, una era alta, de ojos claros y pelo corto, de 25 ó 30 años. Sacó un arma y le dijo a la empleada que se quedara tranquila que quería plata”. El otro sujeto confió que “dio la vuelta al mostrador y sacó la plata que había en la caja, que no era demasiada porque ya habían pasado a cobrar los proveedores. Después le pidieron el celular que había dejado sobre el mostrador y se lo terminaron llevando. Cerraron la puerta y se fueron”. Crettón reconoció que “fue un susto el que se llevó la empleada y por suerte no fueron agresivos ni nada. Las dos personas entraron a cara descubierta, una que tenía el arma, un revólver tipo pistola cromada similar a un 38 largo, apenas se cubría la cara con un cuello. Dijeron que sólo querían plata y que se quedara tranquila”. En cuanto a los protagonistas del robo, estimó que “aparentemente sería alguien que pasa habitualmente por el negocio, aunque generalmente estos robos los hacen quienes vienen de afuera. Igual, a la gente que viene de afuera los trae gente de Esquel”. En este marco, aprovechó la difusión de este medio para pedir “a quienes les compete que se tienen que encargar porque saben cuando viene gente de afuera. La Policía pasa cada 10 minutos generalmente, y justo 3 ó 4 minutos antes del hecho pasó un patrullero. Fue en ese interín en que daban la vuelta de la cuadrícula que ocurrió el robo. Es un horario donde generalmente hay dos o más personas, generalmente estoy, pero justo estaba ella sola”. Reiteró que “hace 13 años que tengo el comercio acá y nunca tuve un inconveniente de ningún tipo. No había tenido ningún robo ni asalto, y da la casualidad de que ocurrieron varios robos en estos días. Quiero llamar a la solidaridad a los conocidos, a los clientes del kiosco, a la gente de la Liga de Veteranos, con la liga de los barrios que juega y vienen desde que abrí el negocio. Que avisen si saben alguna información o de alguien que esté vendiendo un Galaxy J2”.