Chubut: Angustia en Villa Futalaufquen por el fuego que avanza
La pequeña Villa Futalaufquen, en el corazón del Parque Nacional Los Alerces (PNLA), en el oeste de Chubut, vive momentos de gran angustia desde que el incendio forestal desatado el lunes arrasó con mil hectáreas de bosques nativos
CHUBUT.- La pequeña Villa Futalaufquen , en el corazón del Parque Nacional Los Alerces (PNLA), en el oeste de Chubut, vive momentos de gran angustia desde que el incendio forestal desatado el lunes arrasó con mil hectáreas de bosques nativos y rodeó el caserío, obligando a la evacuación de 12 vecinos y de todas las entidades públicas del lugar. El esfuerzo de cientos de personas y la movilización de equipamiento y medios aéreos, con el transporte de millones de litros de agua en camiones cisterna y autobombas, logró frenar el avance de las llamas hacia el pueblo y mantener mojadas casas y edificios. Hasta ahora resguardaron del fuego una escuela, una hostería histórica, las sedes del PNLA y Gendarmería, algunas viviendas (nueve familias evacuadas) y otras estructuras más cercanas a las llamas. Evaristo Melo, director general de Defensa Civil de Chubut, explicó que el incendio tiene “una velocidad de propagación tremenda: en apenas 30 horas ya consumió mil hectáreas”, y hasta ahora lo más preocupante fue el inicio el lunes, cuando “corrió peligro la Villa”. “Por eso el lunes y martes concentramos todo el esfuerzo en resguardar el casco urbano del pueblo. Debimos evacuar a 12 personas y el fuego no alcanzó a ninguna vivienda. Hoy trabajamos con maquinaria vial para consolidar esa protección y mañana atacaremos al incendio en la ladera, donde está descontrolado”, señaló el funcionario, a cargo de todo el operativo Ariel Rodríguez, jefe de Incendios del PNLA, dijo que hay alrededor de 170 brigadistas trabajando directamente en el combate al fuego, cifra que crece a 250 con las personas que brindan asistencia logística y ayuda diversa. Además de las brigadas de Los Alerces trabaja personal de los parques nacionales Nahuel Huapi y Lanín (al principio fueron brigadistas de Lago Puelo pero debieron regresar a combatir el siniestro que amenaza a ese pueblo) y áreas y equipamiento de Defensa Civil, Bosques y todo el Sistema de Manejo del Fuego de Chubut. “Ayudan mucho los bomberos voluntarios de Esquel y Trevelin, y es fundamental el trabajo de tres aviones, dos helicópteros y unimogs (camiones) del Plan Nacional de Manejo del Fuego”, agregó Rodríguez, destacando también el apoyo del Ejército, con la logística del pernocte y traslado de los brigadistas, y Gendarmería y la policía provincial que colaboran en materia de seguridad. “Lo importante es que la población está a salvo y paramos el fuego en los mismos patios de la Villa. Pero no podemos descuidarnos, porque se puede reavivar, recuperar intensidad y volver a avanzar en cualquier momento”, señaló el brigadista de Parques Nacionales. Mientras tanto, agregó, un frente importante se dirige a la zona turística de Puerto Bustillo y Puerto Limonao, donde también hubo un trabajo de protección. “Todo eso en el frente del incendio, hacia el sur, y mañana reforzaremos el ataque en la cola, porque si rota, la cola puede convertirse en cabeza y complicar mucho otras áreas”, explicó. Además del alivio por la seguridad de la población, Melo destacó que “tampoco afectó el alerzal milenario” y lamentó que el clima, con temperaturas de hasta 25 grados y vientos cambiantes, “complica mucho el trabajo”.