Chubut trabaja para tener su propia ruta del vino
Lo anunció el gobernador Mario Das Neves, tras participar de la primera fiesta del viñedo, realizada en Trevelín.
Al hablar en la primera Fiesta de la Vendimia del viñedo Nant y Fall, el gobernador Mario Das Neves valoró “el esfuerzo de los productores” y afirmó que “los modelos de nuestra sociedad deben ser aquellos que produce la tierra, generando trabajo y riqueza”.
Anunció que enviará un proyecto a la Legislatura para declarar al 17 de abril como “Día de la Producción”, al tiempo que adelantó que también se “creará la ruta del vino en Chubut”, basada en los casi 30 viñedos que se extienden desde Lago Puelo y El Hoyo, al norte, hasta Sarmiento, al sur, junto a otros ubicados en la meseta patagónica.
La festividad se desarrolló en la chacra de Sergio Rodríguez, en el Valle 16 de Octubre, quien resaltó su orgullo de “honrar la producción con el esfuerzo y el trabajo diario” al comenzar la cosecha de los primeros 600 kilos de uvas pinot noir que en nueve meses se convertirán en sus primeros vinos.
Agregó su “satisfacción de tres generaciones –juntas en una familia– que comparten este trabajo y lo pueden ver realizado. Esta pasión me la inculcaron mis abuelos y así se lo trasmití a mis hijos”, dijo.
El emprendimiento está ubicado a la vera de la Ruta 259, que une Trevelin con la localidad chilena de Futaleufú.
Das Neves puntualizó asimismo que “hay muchos productores en Chubut que apuestan a generar trabajo y que lamentablemente se han tenido que enfrentar contra este esquema de distribución de la riqueza desde el Estado, en donde se fue perdiendo la cultura del trabajo”.
Recordó que “se han comido no menos de 10 crisis en los últimos 25 años y sin embargo persisten con lo suyo, mientras otros lloran y buscan el subsidio del Estado”.
Además de su trabajo permanente al frente del viñedo y bodega “Patagonian Wine”, de El Hoyo, Darío González Maldonado asesora como enólogo a unos 30 emprendimientos familiares distribuidos desde Villa Turismo (El Bolsón) hasta Río Pico (en la cordillera chubutense) y otros en plena meseta, como Paso del Sapo y Gualjaina.