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Coco Muñoz se entrena para Tokio bajo la nieve de Esquel

15 julio, 2020

El maratonista chubutense ya consiguió la marca para la cita olímpica.

Al chubutense Eulalio Muñoz, uno de los tres atletas argentinos con la marca mínima para correr el maratón de los Juegos Olímpicos de Tokio, lo sorprendió muchísimo que el video que compartió hace unos días en su cuenta de Instagram , en el que se lo ve a pura zancada al costado de una ruta bajo una fuerte nevada, se hiciera viral y llamara tanto la atención. “El frío es parte de nosotros. En Esquel siempre hace frío y siempre nieva. Igual seguimos entrenando”, le cuenta Coco Muñoz a Clarín. Para él, correr con el termómetro bajo cero es algo habitual y mientras espera la chance de volver a competir tras el parate por la pandemia de coronavirus, sigue entrenándose en el Sur.

“A mí me gusta mucho lo que hago y por eso disfruto entrenándome afuera. Te da la chance de ver unos paisajes re lindos. No se compara con correr en una cinta en tu casa. Y es algo a lo que estamos acostumbrados. No paro de entrenarme en todo el año, así que siempre lo hago con frío y nieve. Pero no solemos filmarlo ni subirlo a las redes”, comenta Muñoz, quien cumplirá 25 años mañana.

Y, divertido, continúa: “El otro día estábamos haciendo unas pasadas, mi entrenador iba filmando porque necesitábamos el video para mejorar algo de la técnica y dio la casualidad que justo se largó a nevar con todo. El compartió las imágenes y parece que a la gente le gustaron mucho”.

Muñoz, que consiguió la marca mínima para Tokio al cronometrar 2h11m23 en Valencia en diciembre, cuenta que el domingo, un rato antes de contestar el llamado de este diario, hizo una nueva sesión de entrenamientos con los paisajes nevados de fondo.

“Estaba fresco, pero como salió el sol aproveché. Hice 21 kilómetros y fui un poco por la nieve”, relata. ¿Qué tan fresco estaba el día en la ciudad patagónica? “Por la mañana hacía 8 grados bajo cero, pero después subió a 2 grados con una sensación térmica de menos 2”, comenta.

Inmediatamente comparte otro recuerdo que ilustra las condiciones en las que se suele entrenar durante el invierno. “El año pasado estábamos preparando un maratón y como yo trabajo me entrenaba bien temprano. A las 6 estaba todo congelado así que tenía que ir con mucho cuidado por las calles para no caerme”, recuerda y se ríe. “Vamos más abrigados que de costumbre y hacemos una entrada en calor más larga”, agrega.

Esquel es su hogar desde hace siete años. Allí llegó desde Gualjaina, un pueblo de 1.000 habitantes que está unos 90 kilómetros de esa ciudad turística, con apenas 16 años y el objetivo de hacer carrera en el atletismo .

“Jugaba al fútbol desde chico en el Deportivo Gualjaina del pueblito donde nací. Pero el club tuvo que cerrar y un amigo me dijo que probara con el atletismo. Mi primera carrera la hice en mi pueblo en 2012. Y la segunda en Esquel. Fue el Medio Maratón al Paraíso. Tenía 16 años, me anoté, corrí 21 kilómetros, quedé 15° en la general y gané en juveniles. Era lo que me faltaba para motivarme a empezar a entrenar en serio”, cuenta Muñoz.

¿Qué lo sedujo del atletismo? “Me gustó la posibilidad de viajar. Yo no salía mucho. Y vi que si seguía corriendo podía viajar y conocer otros lugares y eso me llamó la atención. Además, cuando ganás una carrera, pensás que si seguís entrenándote te puede seguir yendo bien”, asegura.

Como todo atleta siempre soñó con ser olímpico y sabía que su mejor chance estaba en el maratón. En 2016, inspirado por la fiesta olímpica de Río de Janeiro, quiso dar el salto a los 42,195 kilómetros. Pero su entrenador no lo dejó. Al principio.

“Después, cuando decidimos empezar a correr en maratón dijimos que lo queríamos hacer bien. Por eso estábamos pensando en hacer la marca. Era nuestro objetivo. Habíamos entrenado muy bien. En Rotterdam, como era la primera vez, cometí ciertos errores que después en Buenos Aires no los tuve y esa prueba salió muy bien. Y para Valencia había que pulir sólo algunos detalles en la preparación y a la hora de correr -explica-. Cuando conseguí la marca estábamos felices porque era para lo que habíamos trabajado durante muchísimo tiempo”.

“No paro de entrenarme en todo el año, así que siempre lo hago con frío y nieve”.