Comisaría de la Mujer recibió 164 denuncias en menos de 4 meses
El dato asusta y expone a flor de piel una problemática que afecta a los distintos estratos sociales, sin distinción.
En menos de 4 meses la Comisaría de la Mujer Esquel recibió 164 denuncias por violencia de género.  Un peligro que está cerca ya que merodea, casi siempre, el propio hogar de la víctima.
Un informe realizado por la Comisaría de la Mujer Esquel devela que de enero al 22 de abril fueron presentadas un total de 164 denuncias. Los casos más recurrentes son por violencia familiar, lesiones leves, maltrato infantil y amenazas. Pero también hay por privación ilegítima de la libertad, violación de domicilio, daño y hurto.
Diario El Oeste conversó con la Sargento Mariana Pinilla quien repasó el interesante trabajo realizado desde la Comisaría y aseguró que la concientización es un factor clave a la hora de combatir el flagelo. Primero avisó que atienden las 24 horas en calle Libertad, a pasos del Colegio N ° 735. Dejó teléfonos. El fijo: 450952 y el celular 2945-521947.
Explicó que la violencia de género no sólo supone una agresión física sino que también verbal, económica, institucional, sexual y la privación ilegítima de la libertad, por citar algunas. Son muchas las formas perversas que adquiere. Precisó, asimismo, que en los primeros cuatro meses del año procesaron 164 denuncias. La cifra preocupa. Un espacio de contención
Consideró luego que si el número de consultas creció en el último tiempo se debe en cierta forma a que la Comisaría de la Mujer pudo convertirse en un espacio de contención, donde las personas pueden sentirse cómodas y escuchadas. No sólo reciben a mujeres de Esquel sino que también de Trevelin y de los parajes.
Dejó en claro que la violencia de género no entiende de clases sociales, no se fija en el bolsillo, tampoco en la religión. La problemática afecta a todos los estratos. Clarito. “Primero empieza el tema de los insultos, la desvalorización, pasamos a los golpes y eso se va acrecentando hasta que explota”, explicó lo que -lamentablemente- para muchas mujeres resulta familiar.
En cuanto al procedimiento habitual, precisó que “la víctima hace la denuncia, damos intervención al fiscal de turno quien dispone de distintas medidas”. Algunas pueden ser inspección ocular, si hubiese algún daño, pesquisa, entrevista testigo, pedir medida de protección y prohibición de acercamiento, las opciones a mano.
Según contó, es común que el primer acercamiento sea para buscar asesoramiento. Existe después un análisis con un ser querido y la denuncia, el paso siguiente. “Antes existía mucho miedo al qué dirán. La Comisaría ha permitido que las mujeres se animen y se acerquen, consulten. De acá salen con una respuestas”, agregó.
Aseguró la Sargento Pinilla que el contacto inicial con la víctima de una agresión es fundamental. Por tanto, el personal de la dependencia policial intenta siempre alcanzar empatía y valorar el testimonio. “Que se sientan escuchadas, contenidas y que sepan que existen derechos los cuales deben hacerse valer”, planteó en la entrevista concedida a Diario El Oeste.
“El hecho de que las mujeres hayan tomado conciencia es importante. En cierta forma se están empoderando. Eso hace que puedan acercarse”, manifestó la funcionaria policial. Igualmente, reconoció que “muchas veces se naturaliza de manera tal la violencia que se considera que vivir de esa forma está bien”. Trabajo conjunto con instituciones
Por último, subrayó el trabajo articulado con otras instituciones de la localidad como el Poder Judicial, la Policía Comunitaria, el Servicio de Asistencia a la Víctima de un Delito, hogares transitorios y el Servicio Protección de Derechos, entre otras.