Continúan realizando mejoras los vecinos que quieren ocupar tierras municipales
A poco de marcharse el personal policial y uniformados del Escuadrón 36 Esquel de Gendarmería Nacional regresaron los integrantes de las numerosas familias que desde hace ya varios días vienen impulsando un loteo clandestino en tierras municipales ubicadas en la parte alta del barrio Cañadón de Bórquez.
En un dialogo con los vecinos que se encontraban realizando mejoras, reponiendo postes y alambrados para restablecer el improvisado fraccionamiento que fuera retirado el miércoles en horas del medio día por personal municipal.
La intención sería establecerse en este sector lindero a una forestación de pinos, a pesar de las advertencias de un posible desalojo.
“No me voy a ir del terreno, me voy a quedar y voy a construir mi casa”, dijo uno de los más jóvenes ocupantes, quien al igual que el resto de los que accedieron a la charla con este medio pidió que su identidad no tuviera difusión. “Si quieren que venga la policía que no le tengo miedo pero por qué mejor no vienen a ayudarnos a nosotros, por qué no ayudan a la gente pobre. Yo estaba trabajando cuando vinieron con los policías porque supuestamente había agresiones. Pero acá no hubo ninguna agresión. Respeto a la familia de todos pero si agreden a mi familia, si vienen con los policías, a uno le da bronca. Y a los funcionarios les digo que se dejen de estar en las oficinas, que agarren una plaza y trabajen, y que den los terrenos a la gente que los necesita. Queremos que hagan las cosas bien, no como las vienen haciendo. A ver ahora los radicales si cumplen con todo lo que prometieron. Nosotros no nos vamos a ir, manden a los policías o a los gendarmes nos vamos a quedar”.
Otro de los vecinos confió, “queremos seguir en el terreno porque el movimiento de suelo no solo se hizo con máquinas, yo a pala estuve haciendo el trabajo. Mi hija no tiene un lugar y voy a luchar para que ella pueda tenerlo. Si no me ayudan le voy a hacer con mi propia mano un terreno. Tiene una nena chiquita y como mi yerno trabaja en Río Grande estuve trabajando. Me duele porque mi hija estaba llorando ayer (por el miércoles) porque le destruyeron el terreno. Y voy a seguir con la pala hoy y mañana. Voy a luchar por mi hija. Nosotros los pobres, los humildes, estamos siempre con la vista al frente, pero se acuerdan de nosotros cuando vienen las elecciones y después se olvidan. Nosotros seguimos siendo las mismas personas y nunca vamos a cambiar”.
“CANSADO DE ANDAR PIDIENDO”
Seguidamente, otra de las personas que ayer trabajaban en el lugar manifestó, “estoy armando mi terreno porque nos cansamos de andar pidiendo. Hace como 4 años que venimos esperando. Nos prometieron un lugar en el Badén y al final no pasó nada. Antes vivía en el Cañadón de Bórquez, nos dijeron que este era un terreno fiscal y empezamos a armarnos los terrenos. Vivo de changas, siempre hice trabajo de changas y nunca pude depender de una empresa. Así que viví del esfuerzo del trabajo de mis manos. No tengo casa, vivo agregado en una piecita que me prestó mi suegra”.
“Tengo 45 años y uno se encuentra desesperado. Llevan 12 años de gobierno y todavía no le conocí la cara al intendente. Dicen que tratan con la gente pero creo que con los pobres no tratan. Necesitamos que se pongan a favor de la gente que espobre y no de quienes tienen plata. Nosotros siempre seguimos esperando, pasan los años y seguimos esperando”.
Otro vecino aclaró, “yo sí tengo trabajo y me enteré por radio del operativo cuando estaba trabajando. Al llegar me encontré que me habían hecho un terraplén y zanjas en el lugar donde había armado mi terreno. El mismo daño se hizo con los otros terrenos, un atropello a quienes invertimos nuestra plata. Decidí volver hoy (por ayer) porque del gobierno nunca tuvimos una solución a nuestro problema. Parece que no entienden la necesidad de la gente, no están en nuestro pellejo”.