Desde el Sindicato de la Carne piden controles
Luego de haber atravesado diferentes crisis por los vaivenes de la economía nacional e internacional el frigorífico Esquel busca reactivar su actividad en forma paulatina con un plantel de ocho personas en faenas de ovinos y bovinos.
Desde el Sindicato de la Carne, días atrás el Secretario General Adjunto de la filial Chubut, Tomás Ríos, se mostró esperanzado con la reactivación de la industria en la ciudad, pero advirtió que “si las autoridades no se ponen firmes en los controles de la competencia desleal que ofrece la faena clandestina esto complicará el funcionamiento del frigorífico”.
La verdad que estamos contentos –dijo Tomás Ríos- porque hay muchos con expectativa que esto se reactive bien. Muchos están esperando por trabajo y sabemos que con este cambio de gobierno que hubo hay más desempleo todavía y expectativa en la gente que va a poder tener un trabajo digno como lo es en el frigorífico donde se pagan siempre sueldos a los valores que realmente tienen que pagarse, contemplados en el convenio laboral nuestro. Se ha logrado en estos tres meses –prosiguió Ríos – ir avanzando de a poco, recuperando la confianza de algunos carniceros que le compran al frigorífico y un tercerizado que se sumó a hacer faenas acá también. El ritmo laboral va creciendo no como lo esperamos nosotros, vemos que por ahí el frigorífico podría tener mas gente y vender mas en las carnicerías de Esquel. Hoy tenemos ocho trabajadores, de los cinco que quedamos hay tres de vacaciones y se ha logrado cubrir esos puestos con personal zafrero, así que somos ocho los que estamos trabajando. El empleado y además dirigente gremial detalló que se está faenando vacunos y lanares, también se consiguió un mercadito en Bariloche que es el que está comprando buena cantidad de lanares, quedando algo de esa producción en las carnicerías de acá. Por día estamos faenando de manera alternada cien capones, ocho novillos y alrededor de ciento cincuenta corderos. COMPETENCIA DESLEAL La situación crítica de la faena clandestina ha afectado sensiblemente a la industria frigorífica local, aseguró Ríos, que a la vez remarcó que con el poco personal que hay se termina con los números bastante bien, pero todo depende de la compra que haya de hacienda de faena en las carnicerías de Esquel, que no es mucha y para la cantidad de carnicerías que hay en la ciudad no es mucho lo que se vende. También subrayó que hay cosas que corregir y lo tiene que hacer el poder político local, vemos que tienen que haber controles serios de la AFIP en las carnicerías y del tribunal de faltas también y sugiere que cuando se agarran camiones con faena clandestina se les haga pagar una multa que amerite. Uno ve que en los controles de tránsito a los casos de alcoholemia positiva le cobran 20 o 30 mil pesos y las multas deberían ser casi iguales con los que tienen carne clandestina en la carnicería y agregó que con una multa severa se va a cuidar de no o tener o vender carne faenada en la chacra y esto complica el funcionamiento del frigorífico. Creo que el poder político –señaló Tomás Ríos- tiene que pensar un poco que la gente que trabaje en este frigorífico va a tener un sueldo genuino y digno si se revierte la competencia desleal , dinero que se va a volcar en las tiendas y locales comerciales de la ciudad.