Durante el primer semestre de 2018 el gobierno de Cambiemos le envió a Chubut un 25% menos de fondos para la obra pública. El ajuste empezó antes que el acuerdo con el FMI, y la reducción nacional alcanza el 28%.

Entre los primeros seis meses de 2018 e igual período del año pasado, el gobierno de Mauricio Macri transfirió un 25% menos de fondos para realización de obras públicas en Chubut. Lo mismo sucede en casi todo el país, donde el recorte llega al 28% en promedio.

Tras el acuerdo con el Fondo Monetario Nacional (FMI), la administración nacional de Cambiemos argumenta la necesidad de recortar cuentas públicas y transferirle el ajuste a las provincias.

Uno de los rubros que más se verá afectado es el de la obra pública, pero lo cierto es que Nación viene recortando esos fondos desde inicios de este año; con lo que impacta de lleno en la infraestructura necesaria en el país y en el empleo en el sector de la construcción.

A lo largo de los primeros seis meses del año, Nación envió 1.109 millones de pesos para Chubut como parte de la Inversión real Directa y las Transferencias en Fondos de Capital a las provincias. Esa cantidad resultó 25% menor que los 1.352 millones de pesos que había transferido durante el primer semestre de 2017.

En el resto de la Patagonia, los recortes alcanzaron 26% en la provincia de Río Negro, 21% en Santa Cruz y 15% en Tierra del Fuego. Si se tiene en cuenta a la provincia de La Pampa, se observa que allí la reducción de fondos fue del 22%.

Los “buenos” y los “malos”

Según el reciente informe elaborado por ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública), ese ajuste se concretó en todo el país. Solamente escaparon a la poda macrista en la obra pública provincias como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que tuvo un aumento del 25%, Neuquén que recibió un 6% más y Catamarca que fue beneficiada en un 2% por encima de lo percibido en el año anterior.

Todas las demás provincias argentinas vieron disminuir considerablemente los fondos para las obras públicas financiadas por el Gobierno nacional y al tope de las más perjudicadas se posicionaron San Juan con -65%; Misiones con -58%; Formosa -57%; Santiago del Estero -47% y Buenos Aires con una merma del -45%.

Las nuevas políticas de recorte del gasto público acordadas con el FMI a cambio del crédito de los 50.000 millones de dólares, seguramente se traducirán en preocupantes recortes para las provincias que ya generaron el alerta en los gobernadores patagónicos, pero que además se transformaran en una nueva poda de fondos para la obra pública, lo que indefectiblemente se traducirá en un aumento de la desocupación en el rubro de la construcción.