Ariel Molina, intendente de Corcovado, renunció ayer al PRO tras denunciar que no recibía fondos directos de Nación “porque tenía una buena relación con el gobernador”. El jefe comunal cordillerano también criticó que en dos años de gestión solo recibió una ayuda para comprar leña y cuando se negó a criticar al Gobierno provincial dejaron de atenderle el teléfono. Molina aseguró que seguirá trabajando para su localidad pese a que “todo me parece una política sucia”.

El PRO, partido creado por el presidente Mauricio Macri, sufrió la desafiliación de uno de los socios fundadores del espacio político en Chubut. Es que el intendente de Corovado, Ariel Molina, presentó ayer su renuncia al presidente del partido en la provincia, Daniel Laudonio. “Es una decisión tomada y no hay marcha atrás. Me costó mucho tomarla pero el PRO ya no me representa”, sostuvo Molina.

“Yo jamás estuve en la política y me afilié al PRO porque me vinieron a buscar. Me prometieron algo distinto. Cuando me junté con Marcelo Cano (director nacional de Desarrollo Territorial que depende de la Secretaría de Infraestructura Urbana de la Nación) en Buenos Aires le di varios panoramas de la provincia y me prometió que iban a hacer de Corcovado, un mejor lugar. Me prometieron muchas cosas y nada de eso llegó. A veces ni siquiera me atendieron el teléfono”, aseguró el jefe comunal.

“La última gota que rebalsó el vaso fue que me dijeron que como yo salía en las fotos con el gobernador (Mariano Arcioni) o que tenía buena relación con el gobernador, no me bajaban más fondos”, criticó.

En diálogo con la 100.1, Molina aseguró que las actitudes de los funcionarios del PRO es “más de lo mismo” porque “parece que todo se resume a que yo le doy solo a los que me votan”. “Yo tengo mis principios y si el partido no respeta lo que pienso, entonces me voy. Pero creo que el pueblo quiere una política distinta”, consideró.

UN SOLO APORTE EN DOS AÑOS

Asimismo, el intendente de Corcovado manifestó que seguirá trabajando como siempre ya que nunca llegó la ayuda que le prometieron desde Nación. “Solamente me bajaron un poco del ATN (Aportes del Tesoro Nacional) que era casi un 1.200.000 pesos para comprar leña. Ese fue el único aporte en dos años y medio de gestión. Presente proyectos para hacer viviendas, para hacer cloacas pero nada fue saliendo”, lamentó.

Molina también sostuvo que pese a las negativas siguió apostando por el proyecto liderado por Mauricio Macri, pero decidió dar un paso al costado cuando se encontró con las exigencias desde la Casa Rosada. “Al que está en el poder hay que ayudarlo a que le vaya bien y no tirarle palos en la rueda. Muchos aspiran que le vaya mal al gobernador porque sino no saben cómo llegar ahí”, subrayó.

Además, el jefe comunal analizó las políticas del Gobierno nacional en medio de una profunda crisis económica. “No les están encontrando la vuelta, pero espero que les vaya muy bien. Sé que la gente no la está pasando muy bien, se acerca al municipio porque no le alcanza para pagar el gas, la luz. Ojalá dejen el egoísmo de lado y gobiernen por la gente. Como yo quiero hacer algo distinto me tratan de loco, pero voy a ser loco con mis convicciones”, aseguró.