El intendente desmintió el cierre de Santa Elena
Luego de que un medio metropolitano anunciara el cierre del frigorífico “Santa Elena”, perteneciente a Grupo Indalo -tras declaraciones del secretario de Gobierno, Miguel Angel Gómez-, el intendente de Gobernador Costa desmintió esa versión y sostuvo que en una entrevista con un medio de Esquel sólo se refirió a la finalización de la zafra y no al cierre del establecimiento.
El intendente de Gobernador Costa, Hugo Maciel Carrasco, desmintió el cierre definitivo del frigorífico “Santa Elena”. Lo hizo luego de que el canal TN reprodujera declaraciones del secretario de Gobierno de ese municipio, Miguel Angel Gómez, quien había dicho que “no hay stock ganadero por culpa de la sequía. Para nosotros el cierre del frigorífico fue un golpe porque somos un pueblo chico, de 3.000 habitantes”.
Pero Carrasco desestimó rotundamente la posibilidad de cierre y sostuvo que en sus declaraciones vertidas a una radio de Esquel se refirió al final de la zafra y no al cierre definitivo de la planta, lo cual pudo haber generado mayor confusión.
“Como no he tenido conversación con gente de la empresa, hablé de un supuesto adelanto de un cierre de zafra. Pero soy optimista de que la próxima temporada se vuelve a abrir; estoy deseoso de que esto suceda. En ningún momento hice mención de un cierre definitivo”, explicó a Diario Patagónico.
“Tampoco he tenido información y charla directa con gente del frigorífico. Sí con los trabajadores y Provincia para que no se sientan desprotegidos, para generar algún tipo de obra y esperar la reapertura de la zafra. Desde el Estado municipal apoyamos. Para nosotros es muy importante que esté en funcionamiento”, agregó.
CONTROL A MATARIFES
Por la mañana, luego de que se conociera la información transmitida por el canal capitalino, el gerente de “Santa Elena”, Raúl Errasti, también había desestimado esta posibilidad. “Queremos desmentir de manera categórica el cierre del frigorífico. Lo que hemos hecho es terminar la temporada, la zafra de corderos. Tenemos una cantidad de empleados zafreros; la gente que obtiene el trabajo sabe que tiene un final”, explicó.
Sin embargo, aceptó que este año la actividad terminó antes de lo previsto por “factores que exceden” a la empresa, como “condiciones climáticas y “macroeconómicas que nos obliga a hacerlo”.
Es que según se confirmó habitualmente la finalización de la zafra se da entre mayo y junio. Sin embargo, este año se había pronosticado su término en las primeras semanas de abril, pero se produjo a fines de marzo.
En sus declaraciones, Errasti también pidió mayor control con prácticas desleales dentro del mercado ejecutadas bajo la modalidad de matarife abastecedor, que permite que se comercialice carne en todo el territorio provincial y “deteriora la competencia”.