El gobierno de Mauricio Macri tiene dos prioridades extractivas en el país: Vaca Muerta y la minería. No cesa en su intento de quebrar la vigencia de la legislación que prohíbe la minería en Chubut y sigue mostrando las “potencialidades” de los yacimientos Navidad y Suyai, además de los de uranio.

Mauricio Macri ofreció en Canadá la explotación minera del yacimiento Suyai (Esquel) y ahora aparece en catastro minero provincial según lo hizo público el sitio No a la Mina, que denunció que “solo falta calcular cuánto se necesita para comprar algunas voluntades y modificar una ley que prohíbe la megaminería a cielo abierto desde hace 16 años”.

En la reciente publicación denominada “Agregan a Chubut al catastro minero unificado”, el No a la Mina denunció que “Pese a la ley que prohíbe la megaminería en Chubut, incluyeron a la provincia en el Catastro Minero Unificado que provee la Secretaría de Política Minera, dependiente del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación.

Según informa el portal de noticias El Extremo Sur, allí aparecen las solicitudes de cateos y exploración, así como los proyectos mineros en sus diferentes estados o discriminados según el mineral. También se les ofrece a las empresas mineras información sobre infraestructura, establecimientos educativos y “comunidades de pueblos originarios”.

QUEBRAR LA RESISTENCIA

La avanzada minera macrista se propone quebrar la resistencia minera chubutense, busca todos los resquicios posibles para gambetear la legislación que prohíbe la actividad en la provincia. Ya embistió de todas las maneras posibles para lograr algo de licencia social, pero hasta el momento no consiguió hacer avanzar ninguno de sus ambiciosos intentos.

La sociedad chubutense en su mayoría rechaza las explotaciones mineras en la provincia. El resquicio se abrió desde distintos sectores políticos. El gobernador Mariano Arcioni aparece a la cabeza de las estrategias que buscan una aprobación, pero buena parte de la oposición está en sintonía con el oficialismo.

El gobierno provincial aceptó el desembarco de funcionarios nacionales para impulsar la minería en la Meseta Central. Sin embargo, ese posicionamiento no resultaba rentable en materia electoral y los candidatos prefirieron guardar su coincidencia con el macrismo para evitar cualquier tipo de pérdida de votos.

El lobby pro minero sigue hiperactivo, pero se topó con la misma resistencia mayoritaria que en marzo de 2003 se le paró de manos a la avanzada minera.

Agazapado, violando las leyes que deniegan la minería en Chubut, y acompañando al empresariado que busca quebrantar la férrea voluntad popular -que desde Esquel se proyectó como un ejemplo de resistencia dentro y fuera del país- el macrismo sigue impulsando el desarrollo minero en la provincia. De allí que haya incluido los proyectos Navidad, Suyai y los de uranio en el catastro minero y mantenga la misma tesitura de prepotencia, como cuando los ofertó en la feria mundial de minería efectuada en Canadá el año pasado.

NUEVAS ESTRATEGIAS

Y MAS RECURSOS

“La avanzada megaminera del gobierno nacional se encuentra con el rechazo de las poblaciones que se verán afectadas. Es por ello que la cuestionada actividad debe repensarse continuamente y buscar estrategias para intentar doblegar las resistencias. Cada vez son más los recursos que las empresas destinan para buscar la necesaria licencia social, sin la cual pueden ver frustrados sus intentos de saqueo como ya han demostrado numerosos pueblos de Argentina y Latinoamérica”, sintetizó el artículo de No a la Mina.

Los ambientalistas expresaron que el macrismo sumó este año a la Argentina en la “Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas” (EITI por sus siglas en inglés), que se autodefine como un estándar global para promover la gestión abierta y responsable de los recursos petroleros, gasíferos y mineros.

La novedad es que el Estado Nacional se propone como garante de esta transparencia. Es por ello que tras la inclusión este año de nuestro país como miembro, la Secretaría de Minería lanzó el Catastro Minero Unificado, junto a la Oficina Anticorrupción. Se puede encontrar en el flamante sitio web del “Centro de Información Minera de Argentina” y ofrece datos sobre las empresas, los precios, los tratados internacionales, las leyes y los proyectos mineros.

“La información geográfica se ofrece cargada sobre una imagen satelital, en la que se pueden elegir las distintas capas con información de interés. Se puede tildar la opción del padrón de establecimientos mineros, así como discriminar los proyectos según su estado o bien por mineral. La Secretaría de Minería no discrimina en provincias mineras o aquellas que prohíben la actividad: Mendoza estuvo desde el comienzo y recientemente sumaron a la provincia del Chubut.

Así, por ejemplo, aparece el Proyecto Suyai (Cordón Esquel-Yamana Gold), el Proyecto Navidad (norte de la meseta chubutense-Pan American Silver) y cuatro proyectos de uranio. Estos proyectos, cuando se los busca según su estado, aparecen como en Evaluación Económica: solo falta calcular cuánto se necesita para comprar algunas voluntades y modificar una ley que prohíbe la megaminería a cielo abierto desde hace 16 años”, denunció No a la Mina.