El Xeneize le ganó por 3-2 al DIM y dejó más de una buena noticia: el rendimiento de los refuerzos, la vuelta de Benedetto y una perlita de Almendra.

Volvió Boca. Y volvió de la mejor manera. El Xeneize le ganó por 4-2 al DIM y si bien el resultado terminó siendo algo escueto, lo cierto es que mostró un rendimiento prometedor en el primer amistoso oficial de la pretemporada.

Si la gran incógnita era cómo iba a plantear el once incial Guillermo Barros Schelotto ante la llegada de los refuerzos, el DT lo resolvió rápidamente. Más allá de los nombres propios que conformaron el equipo, el Mellizo utilizó un 4-2-3-1, con Mauro Zárate por detrás de Wanchope Ábila -lo que tal vez fue lo más interesante que dejó el encuentro en Miami-.

Más allá de los dos errores puntuales en defensa que permitieron los dos tantos del conjunto colombiano -uno de Goltz y otro en un tiro libre-, Guillermo podrá irse conforme para enfocarse en la última semana de la pretemporada. Zárate y Villa, los debutantes, fueron de lo mejor; volvió Benedetto, aunque se lo notó falto de fútbol y terminó con hielo en su rodilla; y hasta Agustín Almendra, la gran apuesta de este cuerpo técnico, convirtió un verdadero golazo.

Boca volvió a jugar y mostró, potencialmente, en lo que se puede convertir a lo largo de este semestre.