Esquel: salió a pescar pero fue golpeada y abusada
Una joven sufrió un violento hecho en Río Percy. Le dieron una trompada en el ojo para violarla. No encuentran al agresor. Sería un hombre de 50 años acompañado de un adolescente.
Una joven fue violentamente atacada por un hombre cuando se encontraba haciendo pruebas de pesca en el Río Percy, a las afueras de Esquel. El desagradable episodio ocurrió pasadas las 21 del lunes último, en ese sector periférico de la ciudad cabecera de la cordillera. La víctima fue golpeada brutalmente, despojada de sus prendas de vestir y manoseada por un hombre de unos 50 años. Un adolescente que acompañaba al agresor observaba lo que ocurría. El chico tendría 17 años y vestía ropas claras. La joven ya había terminado sus prácticas de pesca nocturna cuando se disponía a retomar un sendero que la conduciría a la vera de la ruta 71, donde se encuentra el puente de hierro. Allí estaba aparcado su automóvil. En ese trayecto, oscuro y con abundante vegetación, fue sorprendida por el hombre que le dio sin mediar palabras, un golpe de puño en el ojo izquierdo. Nada pudo hacer para frenar el iracundo ataque que le hizo perder el equilibrio y que se le cayeran sus equipos de pesca. Abuso y susto Ella cayó al suelo y el sujeto comenzó a quitarle la ropa. La golpeó e intentó tener contacto sexual. En determinado momento, pasó un automóvil por el lugar. El abusador la obligó a esconderse. El jovencito que iba junto al desequilibrado hombre, al parecer se asustó y comenzó a gritar que la suelte para emprender la huida. El hombre dejó de acosarla, se repuso y se alejó. Antes dejó desnuda a la mujer, le quitó las llaves de su auto y la obligó a correr en dirección al lago. Fueron 100 metros de terror para la mujer. Encontró una casa familiar donde entró en busca de ayuda y allí fue auxiliada por vecinos del lugar quienes sorprendidos por la pálida presencia de la chica, dieron aviso a la comisaría de Trevelin. Hasta el momento se desconocen mayores datos de los agresores. La Policía levantaba rastros genéticos del agresor. Intentarían cotejar los indicios con sistemas complejos sobre los que tiene acceso el Ministerio Público Fiscal.
Fuente: Diario Jornada