Fuertes lluvias provocaron nuevos desmoronamientos de rocas en el barrio Lennart Englund
Dos viviendas fueron alcanzadas por piedras de grandes dimensiones que pusieron en riesgo la vida de sus moradores.
Producto del temporal de lluvia y viento se produjeron ayer por la mañana nuevos desmoronamientos en la ladera del cerro La Cruz que da al barrio Lennart Englund. La situación más complicada se vivió en inmediaciones de la avenida Fontana y calle costanera, a la vera del arroyo Esquel, y en Pellegrini y costanera, donde dos viviendas fueron alcanzadas por rocas de envergadura. En uno de los casos el material rocoso terminó atravesando una pared de ladrillo cerámico.
Juan Sepúlveda, presidente de la asociación vecinal, manifestó que al menos unas 80 familias deberían ser reubicadas ante la peligrosidad del lugar donde están asentadas sus viviendas. Y ante esto, informó que se puso a disposición las instalaciones de la sede vecinal y del complejo deportivo municipal.
«Desde la junta vecinal llamamos al municipio para pedir alguna solución», dijo Sepúlveda. «Se dispuso la posibilidad de utilizar el polideportivo para que se quede la gente que no pueda estar en sus casa y nosotros tenemos la junta vecinal disponible para la familia que este en una situación de riesgo. Con esta situación no estamos en condiciones de estar seguros en este sector así que va a haber que hacer alguna evacuación».
 
Sobre las consecuencias del temporal, Sepúlveda manifestó que «desde las 3 de la mañana que estuvimos dando vueltas por el peligro de la lluvia. Nos levantamos con mi mujer y empezamos a recorrer las casas que estaban en una situación bastante complicada. Una piedra de unas 10 toneladas cayó al pie de un garage minutos después de las 7,20 en Fontana y Costanera, y después de las 8 cayó otra piedra contra una casa en Pellegrini, ahí la piedra rompió una pared».
 
Subrayó que «la caída de rocas se dio en dos lugares distintos del barrio y casualmente fueron afectadas familias emparentadas. Con el reclamo de vivienda venimos desde hace años, el jueves pasado cayó una piedra detrás de mi casa, y desde el IPV nos dicen que hay casa para 1 o 2 pero no para el resto. Recién se van a dar cuenta de la necesidad cuando pase alguna desgracia y una piedra mate a alguna persona».
 
El vecinalista hizo hincapié en que «la urgencia por el riesgo que corren las viviendas afecta a unas 80 familias que están entre Lezana y Sarmiento. Ahí hay terrenos con dos o tres familias conviviendo. Y la situación es crítica».
 
VIVIR CON MIEDO
 
Elizabeth Colipil relató a este medio que se encontraba descansando junto a su hija cuando la piedra golpeó contra la casa. «Estaba durmiendo con mi nena cuando de repente sentimos un ruido. Primero pensamos era el perro empujando la puerta pero después vimos la pared rota. Era una piedra bastante grande se desmoronó cerca de las 8 y rompió la pared de ladrillo cerámico.
 
Primero no le di mucha importancia al agujero pero después me empezó a agarrar el miedo porque si sigue lloviendo se va a desmoronar todo y pueden llegar a caer piedras más grandes».
 
La joven vecina advirtió que las consecuencias no fueron mayores por una barrera de contención que habían levantado en forma contigua a la vivienda ante episodios anteriores. «Gracias a un muro que hizo mi suegra se pudo amortiguar el golpe para que cayera despacio. Si ese muro no hubiese estado no se lo que podía pasar. Hay muchas piedras colgadas en este sector, apenas agarradas y que en cualquier momento se pueden caer».
 
Reconoció que «la casa donde vivo esta en el terreno de mi suegra y a pesar de ser de ladrillo no es tan firme porque las rocas la atraviesan».
 
Sobre la recomendación de dejar la vivienda y buscar un lugar seguro, explicó que «si dejamos la casa abandonada van a venir otros a meterse. Ya pasó en una ocasión anterior que cayó una piedra en una casa y cuando se fueron los dueños llegaron otros a ocuparla. Y hace años que venimos con el problema de las piedras».