Hospedaje novedoso en el Parque Nacional Los Alerces
En el Aura Lodge se invirtieron aproximadamente 100.000 dólares con domos geodésicos y cabañas para disfrutar de los bellos paisajes sureños de nuestro país
Con una inversión aproximada de 100.000 dólares se inauguró El Aura Lodge, dentro del Parque Nacional Los Alerces (provincia de Chubut), en una zona de excepcional belleza de la Patagonia, que ofrece dos tipos de hospedaje: cabañas diseñadas en maderas nativas de ciprés o lenga, piedra, y domos geodésicos con todo el confort, que son la novedad para quienes deciden estar más cerca de la naturaleza. Todo se desarrolló con estrictas normas de cuidado ambiental. Su arquitectura, integrada al entorno, fusiona un sofisticado diseño con el bosque virgen, energía hidroeléctrica, suites de alta capacidad térmica, hogares a leña y un sistema de tratamiento de efluentes. Los domos geodésicos son una alternativa para quienes buscan una nueva manera de vivir la naturaleza, quien quiere estar cerca de ella pero sin abandonar la comodidad de dormir en una buena cama, de tener un espacio de intimidad con una temperatura ideal, pero al mismo tiempo sentir los ruidos de las hojas que mueve el viento, los pasos de un animal que camina cerca, poder ver las estrellas en las noches claras, es una buena opción para quienes practican el turismo ecológico. Este innovador concepto de albergue se forma con muy bajo impacto para el medioambiente, que brinda una integración perfecta con el entorno. Se trata de una alternativa para disfrutar de un alojamiento distinto en el corazón del bosque virgen. Los domos geodésicos son carpas especiales que se usan para acampar en climas de altura o con temperaturas muy bajas o muy altas. Este tipo de hospedaje es la conjugación entre cercanía con la naturaleza y comodidad al momento de descansar. Cuentan con pisos de madera y están equipados para dos o cuatro personas e incluyen desayuno. “El turismo ecológico crece y el objetivo es brindarles a los turistas una alternativa como ésta, algo que soñamos desde hace años. Hay toda una nueva generación de viajeros que retoma valores que parecían estar en desuso. El perfil de quienes desean vivir una experiencia natural es todo lo contrario al de quien se aloja en un allinclusive. Es una experiencia que implica una inmersión en la naturaleza, aceptando sus bondades, belleza”, comentó el director Alfredo Zubiri. El área donde se encuentran los domos es de aproximadamente una hectárea sobre la costa de Lago Verde y está rodeada de bosque de Arrayanes. El que tiene capacidad para dos personas tiene 16 m2 y el de cuatro hasta 25 m2. “Estos nuevos viajeros que combinan naturaleza e infraestructura tienen un perfil de ingresos altos y están dispuestos a pagar por su experiencia, con comodidades no intrusivas con el medio, sin temor a perder la señal de su celular o no poder conectarse a un Wi-Fi por un tiempo, comprendiendo donde se encuentra y que son esas las mismas razones por las que eligió ese destino”, agregó Zubiri. El valor de una noche en una cabaña doble, en temporada baja cuesta 4450 pesos y en la alta 4880 pesos. La cuádruple, tiene un costo 6600 y 7320 pesos respectivamente. Por su parte, los domo chico, para dos personas, en temporada baja es de 1380 pesos y en la alta 1680 pesos. Los más grandes, con capacidad para cuatro personas, es de 2220 y 2700 pesos respectivamente. Las cabañas ofrecen servicios calefacción central, minibar, teléfono, Internet y servicios de habitación y mucamas. Las cabañas cuádruples cuentan con hogar a leña e incluyen desayuno. “Son ideales para todos los que quieran desconectarse un poco del ritmo urbano y también para muchos viajeros que apuestan por el turismo ecológico”, amplió Zubiri. Los alerces milenarios, que están dentro del parque, al fondo del Lago Menéndez, están a 30 kilómetros de Cholila, donde se refugió Butch Cassidy cuando estuvo en la Patagonia, a 70 de Esquel, donde está la Trochita, el antiguo servicio de trenes construido por los ingleses, y a unos 70 kilómetros de Trevelín, el pueblo de la comunidad galesa. Allí se puede practicar pesca con mosca, caminatas diurnas y nocturnas, paseos en lancha, cabalgatas a unos metros sobre el nivel del mar, campamentos, avistamiento de aves o el simple encuentro con amigos, paseos en kayak, desafíos deportivos de aventura y se pueden observar y recorrer cerros, valles, lagos, lagunas y bosques. Además se puede deleitar de la gastronomía patagónica.
Fuente: La Nacion