El vehículo fue donado por vecinos e intervenido por el artista plástico de Comodoro.

Este martes, frente a la Terminal de Esquel instalaron un auto intervenido por el artista plástico Carlos Regazzoni para inaugurarlo oficialmente el próximo 7 de diciembre. Hasta entonces permanecerá cubierto pero ya está en su lugar.

El auto antiguo que participó de una carrera en Esquel cuando vino Fangio fue donado por unos vecinos a la ciudad de Esquel, previa intervención del consagrado artista plástico Carlos Regazzoni (padre).

El Secretario de Ambiente, Daniel Hollman, adelantó que Regazzoni no podrá estar presente en la inauguración por problemas de salud, pero el municipio ya pensó una alternativa, con invitados especiales para ese momento.

Carlos Regazzoni nació en Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut el 1 de diciembre de 1943. Durante largo tiempo y alejado de relatos esperables, se dedicó a la actividad comercial, en la que intentó aplicar su creatividad en sus más diversas formas. Finalmente, y pisando sus cuarenta años, decidió darle vía libre a su vocación de artista dándole a su vida un vuelco rotundo. Sin dudas, su pasión por el arte se gestó en forma subterránea, durante sus jóvenes años de formación académica en la Escuela Superior de Bellas Artes Manuel Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires.

En su Atelier, entre pinturas, esculturas e intervenciones, el Artista comenzó a darle vida a su obra, y con el tiempo llegó a instalarse como un referente internacional indiscutido. Con piezas inigualables, supo conmover a los coleccionistas más exigentes, como Otero-Monsegur, Fortabat, Cambiasso, y Contí; y allí mismo fue visitado por Antonio Banderas, Melany Griffin, y grandes personalidades del mundo de los negocios, ávidos de conocer personalmente su emblemático taller.

Consagrado como uno de los artistas contemporáneos más vanguardistas, su obra fue declarada de interés cultural tanto a nivel nacional como en el exterior en reiteradas ocasiones. En Argentina, actualmente cuenta con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la Nación, la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y la Presidencia de la Nación. Asimismo, la genialidad del Artista despertó gran admiración en Europa, especialmente en Francia, donde tiene su imponente castillo barroco – devenido en Atelier – en Fontaine Francaise.

Obtuvo gran apoyo por parte del gobierno francés, quien subvencionó muchas de sus obras por considerarlas únicas. En el viejo continente, también fue agasajado con especiales honores: fue el único artista invitado a exponer en la Rue de Champs Eliseé – por el centenario del aeroclub francés – tres aviones de tamaño natural; un film de su obra fue premiado en la bienal de Vahándome; y entre otras distinciones, ganó el Festival de Pintura en Cagnes-sur-Mer en Mónaco.

Tanto en Argentina como en Francia, su obra cuenta con más de tres mil esculturas – entre ellas dos monumentales dinosaurios instalados en la Patagonia –, más de cuatro mil enormes acrílicos e innumerables pinturas y dibujos en las que retrató paisajes, personas y animales con sensibilidad conmovedora. Sus obras también fueron adquiridas por personalidades mundiales – como Madonna y Charles Degané – y halagadas por los críticos más destacados del mundo, con Pierre Restan encabezando la lista.

Hoy, con casi 30 años de trayectoria, Carlos Regazzoni demostró que el mundo no es tan grande como parece y que su potencial, no sabe de límites. “El arte es como dormir la siesta en el cuartito del fondo de tu casa, y que en el patio caiga un rayo”, define el Artista parafraseando a otro genio, Julio Cortazar.