Interrogaron a las mujeres involucradas
Familiares de la adolescente de 17 años que era llevada a Santa Cruz consignaron que no sabían sobre la situación ya que creían que estaba en un cumpleaños en Gualjaina.
Ayer, el juez federal Guido Otranto le tomó testimonio a las dos mujeres detenidas durante el procedimiento del jueves. En la jornada de ayer, Gendarmería realizó un allanamiento en un bar en el marco de investigación de trata. Varias diligencias se llevaron a cabo ayer en Esquel, en el marco de la investigación por un presunto caso de trata de personas, que tiene como involucradas a dos mujeres: madre e hija, que habrían intentado llevarse a Santa Cruz a una menor oriunda de Gualjaina. Ambas debieron comparecer ante el juez federal Guido Otranto y, simultáneamente efectivos de Gendarmería Nacional realizaron un allanamiento en un bar de Fontana y O´Higgins, buscando algún indicio que pudiera tener vínculo de las apresadas con ese lugar. En las afueras del Juzgado, merodeaba enojado el novio de la mujer de 53 años, junto al hermano de la hija de ésta. Para el individuo, las detenciones efectuadas por la Policía provincial en la terminal de ómnibus fueron injustas, y aseguró que su pareja es ama de casa y tiene domicilio en Puerto San Julián en la provincia de Santa Cruz. El procedimiento El jefe de la Unidad Regional Esquel de la Policía provincial, comisario mayor Oscar Marinao, dio precisiones del operativo en la terminal el jueves por la tarde y consignó que lo tuvo a cargo personal de la Policía Comunitaria en conjunto con la Brigada de Investigaciones, y bajo su coordinación. Comentó que todo comenzó cuando alrededor de las 14 horas se presentara en la Policía Comunitaria Rosaria Antieco, abuela a cargo de la chica de 17 años víctima de la maniobra de trata, para informar que había dejado viajar a su nieta a Gualjaina a pasar unos días. Pero lo que le sorprendió fue que el jueves mismo le mandó un mensaje al celular, anunciándole que se iba a trabajar a Santa Cruz. Por las averiguaciones que hizo la señora Antieco, dio con que la mujer que luego fuera detenida junto a su hija de 19 años, lo que hace es reclutar menores para prostituirlas en la vecina provincia. Ese dato la preocupó, y es por eso que avisó a la Policía, que en una rápida investigación constató que se estaba ante un presunto caso de trata de personas. Avisado el juez federal Guido Otranto de la situación, se puso en marcha el protocolo para estas circunstancias, y se interceptó el micro en el que las mujeres viajaron desde Gualjaina con la menor, trasladándolo a la terminal de ómnibus. Detenidas las mujeres –narró el comisario Marinao-, se supo que el destino era la ciudad de Las Heras, en Santa Cruz, acompañadas de la chica de 17 años que llevaba su equipaje para instalarse en aquella provincia, con la promesa de trabajo. Una vez rescatada la menor, y cumplidas las diligencias correspondientes para determinar su integridad física y otros aspectos relacionados a la causa, fue restituida a su abuela. Testimonio de la hermana La hermana de la víctima dialogó y dijo no saber los pormenores de lo sucedido, y admitió que la chica tenía una amistad con las mujeres apresadas, e indicó que “creo que sólo comentó que se iba a un cumpleaños”. Manifestó que es desesperante enterarse que intentaron llevarse a su hermana, que había viajado a Gualjaina para pasear algunos días. Se enteró de lo sucedido alrededor de las 23 horas el jueves, ya que se encontraba en Esquel, donde reside. “Yo quiero saber si se iba obligada, o ella estaba decidida a hacerlo”, expresó. En el mismo sentido afirmó que estaba indignada porque no se estaban llevando cualquier cosa, sino una persona, y “no se lo deseo a nadie, porque la abuela sufrió mucho con lo ocurrido”. Por su parte, el director de la Policía Judicial provincial, comisario mayor Fernando Terrazas, confirmó el episodio, remarcando que también intervino personal de la comisaría de la Mujer de la Unidad regional esquelense junto a profesionales del equipo interdisciplinario que contuvo física y emocionalmente a quien era víctima de trata.