Iría a juicio la banda que comercializaba drogas en Esquel desde una pizzería
La organización estaba integrada por los hermanos Alan, Mariana y Mauro Gáspari, junto a la novia de uno de ellos y otro hombre más, precisó la responsable de la Fiscalía Federal de Esquel, Dra. Silvina Avila
Al momento de la detención, las fuerzas de seguridad secuestraron más de cuatro kilos de la droga lista para vender, junto a varias plantas de marihuana, que eran las que cultivaban para obtener el estupefaciente. Silvina Avila, fiscal adjunta de la Fiscalía Federal de Esquel, solicitó la elevación a juicio de una organización criminal que se dedicaba a la comercialización de marihuana. Se trata de los hermanos Alan Enrique, Mariana Alejandra y Mauro Iván Gáspari, y de María De Los Ángeles Casenave (pareja de Alan) y Sebastián Ignacio Alvarado. La investigación se inició el 4 de diciembre de 2013, a partir de la información brindada por la División Drogas Peligrosas y Leyes Especiales de la Policía de la Provincia del Chubut. Allí, señalaban que, mediante un llamado telefónico, habían tenido conocimiento que en el local comercial llamado ‘Otto Pizza’ , ubicado en calle Belgrano, propiedad de Alan Gáspari se estaba comercializando estupefacientes. En función de esto, la Justicia ordenó la realización de una serie de tareas de investigación, que se prolongaron durante dos meses y de las que surgieron que Alan Gáspari estaba involucrado en la venta de estupefacientes. Para pactar las transacciones utilizaba una línea telefónica que pertenecía a su novia, María de los Ángeles Casenave. UN DELIVERY MUY PARTICULAR En su pedido, la fiscal Avila señaló que, luego de la orden de profundización de las tareas investigativas, se pudo observar en varias ocasiones al nombrado [Alan] realizar maniobras compatibles con el comercio de drogas al menudeo tanto en el local comercial de su propiedad como en la vía pública. También indicó que se pudo comprobar que Mariana Gáspari trabajaba en la pizzería, y que el hermano de ambos, Mauro Iván, era parte de la banda criminal. Además se descubrió que en un domicilio del barrio Sudelco se almacenaban estupefacientes. A raíz de todo esto, desde la fiscalía se solicitó la intervención de la línea celular utilizada por Alan, medida que confirmó los resultados obtenidos con las tareas investigativas de campo. De esta manera, se corroboró que mediante la línea celular, ya sea por llamados o mensajes de texto, se acordaban transacciones de estupefacientes, explicó Avila. Asimismo, la representante del MPF remarcó que la constante utilización del abonado propiedad de Casenave hizo presuponer a los investigadores que esta no era ajena al comercio de estupefacientes, en el que colaboraba al igual que Mauro Iván Gáspari a quien se lo observó realizando maniobras compatibles con el comercio de drogas al menudeo. Entre las llamadas interceptadas se dio con una entre los hermanos Alan y Mariana, en donde el primero le indicaba la forma de fraccionar la marihuana. Este llamado, agregó la fiscal, hizo suponer que los imputados estaban cosechando la droga, razón por la cual se ordenó el registro domiciliario de las viviendas de Alan Enrique Gáspari, Mariana Alejandra Gáspari, la madre de éstos y el ubicado en el Barrio Sudelco, como así también del local comercial del investigado y la requisa de los vehículos en los cuales se movilizaban. De esta manera, se logró el secuestro de aproximadamente 3,7 kilogramos de marihuana, varias plantas de la misma especie y elementos para su fraccionamiento y venta. En esa oportunidad, además se encontró a Sebastián Alvarado con aproximadamente medio kilogramo de marihuana para su comercialización, elementos para su fraccionado y venta. LOS DELITOS IMPUTADOS Avila indicó que los hermanos Alan, Mariana y Mauro, junto a la pareja de Alan, María de los Ángeles Casenave, deben llegar a la etapa del debate oral como coautores del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad de tenencia ilegítima con fines de comercialización y cultivo de plantas utilizables para producir estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas en forma organizada para cometer los hechos y por servirse de menores de dieciocho años para cometerlos. Por su parte, Alvarado fue imputado y procesado como autor del tráfico de drogas en la modalidad de tenencia ilegitima de estupefacientes con fines de comercialización agravado por la participación de tres o más personas en forma organizada para cometer los hechos. Finalmente, la fiscal federal puntualizó que tanto las calificaciones como los procedimientos fueron avalados por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia. Ahora, el juez federal Guido Otranto deberá analizar el pedido, y en caso de que ordene la elevación y ésta quede firme, los procesados enfrentarán la etapa oral del proceso ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia.