Juzgado Federal de Esquel pedirá explicaciones al Poder Ejecutivo nacional por tareas de espionaje
En rueda de prensa ayer la Dra. Silvina Ávila, a cargo de la Fiscalía Federal de Esquel, confirmó la recepción del expediente presentado por el fiscal general de la circunscripción Esquel del poder judicial del Chubut para que se determinen las responsabilidades en el espionaje ilegal realizado sobre unos 26 vecinos.
Y en este marco, adelantó la necesidad de comenzar a recabar todo tipo de elementos probatorios ante la escases de elementos aportados por la justicia provincial. En principio, anunció que desde el Juzgado Federal de Esquel se va a solicitar información de la Agencia Federal de Investigaciones, a fin de confirmar si había un agente realizando tareas en esta ciudad, bajo la responsabilidad de qué organismo y con qué finalidad. Se deberán practicar distintas medidas de prueba, las que se requieren a la Secretaría de Inteligencia, más las pruebas testimoniales, dijo Ávila. La causa se inició en virtud de una denuncia penal efectuada por el Fiscal General, Fernando Rivarola, en la que puso de manifiesto determinadas irregularidades de una persona que pertenecería a la ex Secretaría de Inteligencia del Estado. Es así que este Ministerio Público Fiscal ha impulsado la acción penal en pos de la averiguación de los hechos ocurridos, las identidades de las personas denunciadas, la constatación de la existencia de tareas de investigación direccionadas a referentes sociales de la zona y la identificación de demás participantes en los delitos. Por la escasa prueba aportad en la denuncia, esta Fiscalía Federal ha sugerido la producción de un abundante caudal probatorio, lo que será evaluado por el magistrado federal. Entre las medidas propuestas se ha incluido la solicitud de un amplio informe al Poder Ejecutivo Nacional para que, a través del organismo que corresponda, evacúe diversos puntos de relevancia para la investigación. Así también se propuso que se tomen numerosas declaraciones testimoniales y la remisión de toda la información –tanto digital como material- que obre en poder de la fiscalía en donde acaecieron los hechos investigados. Cabe mencionar que la ley 25.520, modificada por la ley 27.126, reclama de los funcionarios públicos que tomen conocimiento de información clasificada (actividades de inteligencia, personal afectado a las mismas, documentación, etc.) estricta reserva sobre su contenido. Es por ello que esta Fiscalía Federal se permite sólo revelar los datos mencionados precedentemente. La fiscal federal confió que desde el Juzgado Federal de Esquel tenemos que decir que hay una persona que se presenta ante un fiscal, que pertenece a un organismo de inteligencia y que en función de eso tiene datos en función al hecho que se está investigando. Sucede que tenemos la ley 25.520 que habla del resguardo de la información y los sujetos y las planificaciones que están dentro del sistema nacional de inteligencia. Por eso me encuentro acotada en cuando lo que puedo decir, y debemos reservar la identidad que dio cuando se presentó ante el fiscal. RELEVAMIENTO PROHIBIDO Reconoció Ávila que en función de las prescripciones de la ley nacional de inteligencia, nadie estaría en condiciones de hacer un relevamiento de datos en funciones de opiniones políticas, la raza o la religión de las personas. Es decir que ahí tendríamos un primer escenario de infracción. En segundo lugar, la ley ha sido modificada y establece penalidades respecto a las personas que pudieran haber infringido esta ley. Ante estas sospechas, se está pidiendo el informe que el poder ejecutivo perse o a través de la Secretaría de Inteligencia debiera acercarle la juez Otranto respecto a estas actividades. Si fueron ordenadas y en qué marco. Queremos saber si esta persona pertenece a un organismo nacional de inteligencia, y varios puntos pedidos para que este organismo nacional pueda evacuarlo. Aparentemente, según la presentación ante el fiscal, pertenecería a la Secretaría de Inteligencia, pero eso hay que chequearlo. Y hay que saber quién le dio la atribución para que generara este cúmulo de información, si está dentro de una actividad programada o no.