El camino de Santiago desanda los últimos días de Santiago Maldonado, quien desapareció en el río Chubut en agosto de 2017, después de un violento operativo de Gendarmería en la provincia homónimo.

En los 78 días que siguieron a su desaparición hubo confusas especulaciones. En debate televisivo, Elisa Carrió aseveró que el joven estaba en Chile; la Policía de Gualeguaychú allanó un barrio porque “todos se parecían a Santiago Maldonado” y una pareja afirmó que era la persona que hacía dedo en la ruta, camino a Ushuaia.

Mientras sucedían las teorías infames y grotescas, la incertidumbre se hizo profunda. Entonces, un grupo de realizadores se ocupó en ir por los escasos documentos fílmicos y tomar los testimonios de mayor verosimilitud.

Tristán Bauer era uno de ellos, con la voz de Darío Grandinetti y para micros televisivos sembraron la semilla de El camino de Santiago, documental que Bauer presentó oficialmente en agosto pasado, al cumplirse un año de los hechos que derivaron en la desaparición del joven.
En este sentido el largometraje se proyectó ayer en el auditorio del Instituto Montoya, en Posadas.

Las contradicciones del caso están planteadas. Pero el puntapié es el hallazgo de Santiago unos 400 metros río arriba de donde había sido visto por última vez, después de que se rastrillara esa misma zona dos veces previas. “Cuando aparece a orillas del río Chubut, cuando se confirma que es él, ahí nos pusimos a trabajar con esta película”, resume Bauer tras el teléfono.

Entrevistado para Apocalipsis en el bar, que se emite en Radioactiva 100.7, Bauer reflexiona que “frente a la posición del gobierno de Mauricio Macri, a través de una de sus voceras más importantes que es (la ministra de Seguridad) Patricia Bullrich, que dice: ‘Santiago Maldonado se ahogó, acá termina la historia, yo tenía la verdad’; eso no es así. Los que vean la película verán un sinnúmero de preguntas y respuestas también. Lo cierto es que mientras mantenemos esta conversación telefónica la causa dice muy claramente ‘desaparición forzada de personas’ y está en plena investigación”.

Las notables irregularidades de la Justicia llevaron a diversos planteos. Por eso la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de las Naciones Unidas dispuso una medida cautelar a la Argentina (que luego levantó) y por presión de la familia del desaparecido se quitó la causa al juez Guido Otranto, el mismo que ordenó el desalojo de la Pu Lof. Después se comprobó que Otranto había mandado a pinchar el teléfono de Sergio Maldonado (hermano) mientras se buscaba a Santiago.
A los hechos irresueltos se debe agregar el ataque vandálico de encapuchados al teatro ND Ateneo -el día de estreno del film-, quienes rompieron las puertas y “pintan un corazón atravesado por el símbolo anarquista. Una cosa muy curiosa”, dijo el director.
“Cuatro minutos antes pasa la Gendarmería por la puerta. Están las fotografías. Por suerte no impidió el estreno y las más de 100 proyecciones. Atacar un hecho cultural, una sala de teatro, remite a los peores tiempos de la dictadura cívico-militar”, lamentó el cineasta.
“Ya llevamos 25.000 espectadores a lo largo y ancho del país porque se sigue pasando en Buenos Aires y se multiplican las proyecciones en las diversas provincias. Y lo otro es para analizarlo en los tiempos de violencia que estamos viviendo”.

El camino de Santiago tiene guión de Florencia Kirchner y Omar Quiroga. Dura 80 minutos y la prensa de espectáculos le dio muy buenas críticas. El relato tiene imponentes imágenes de la Patagonia y música de León Gieco. Se reconstruye la figura de Santiago, un joven altruista que adoraba la naturaleza: llevaba consigo hierbas medicinales para compartir en infusiones. Por eso se ganó el apodo de ‘el Brujo’.
Curiosamente, según evocan sus allegados, casi se había ahogado en un arroyo de Misiones, cuando había estado de visita junto a un amigo también tatuador. No obstante, el documental de Bauer no se detiene en el ahogamiento de la conclusión forense. El camino de Santiago apunta a la violencia institucional del Estado como responsable.

Encuentro, alejado de lo educativo
Ganador de una veintena de premios, entre ellos el Cóndor de Plata, un Goya y un Kónex, Tristán Bauer trascendió en su función pública al dirigir el Sistema Nacional de Medios Públicos y presidir Radio y Televisión Argentina (RTA). Desde allí impulsó la creación de los canales Encuentro, Paka Paka y DeporTV.
Como espectador de los ajustes que padece el contenido de la TV Pública, Bauer admite que eso “genera mucho dolor, tristeza. Fueron años de transformación de los medios públicos, con la intención de cumplir con el mandato de la ley que la Argentina tuviera medios públicos fortalecidos, de calidad, con vastas audiencias. Vinculada con la educación como fue la creación de Encuentro en el ámbito del Ministerio de Educación. Lo que primero hace el gobierno de Macri y (Hernán) Lombardi es sacarlo del Ministerio de Educación. Todavía no logro comprender alejar la televisión de lo educativo”.

Bayer y la Pu Lof Cushamen
En 1959, Osvaldo Bayer denunció en el periódico patagónico La Chispa que comerciantes y políticos de turno se habían apropiado de 625 hectáreas del jefe aborigen Rafael Nahuelquir.
Por tales publicaciones, Bayer fue acusado de violento y con Gendarmería lo expulsaron de Esquel. En esas investigaciones, el autor de Patagonia rebelde denunciaba la ocupación ilegal de la colonia Cushamen, que en la actualidad sigue siendo motivo de pujas, ya que se encuentra en las 900.000 hectáreas de la polémica megaestancia Leleque, propiedad del magnate italiano Luciano Benetton.
La Pu Lof Cushamen es el territorio recuperado por los mapuches desde marzo de 2015 y es el lugar donde el año pasado desapareció Santiago Maldonado, luego de un violento operativo de Gendarmería. Los mapuches reclamaban la liberación del lonko Facundo Jones Huala, extraditado recientemente a Chile, donde se lo juzgará por presuntamente incendiar una propiedad trasandina.