La Hoya también funciona en verano
El centro invernal de Esquel propone paseos en la telesilla y caminatas por la zona para conocer antiguos corrales de ganado del Ejército.
En Esquel todo es posible, “tocar el cielo con las manos” deja de ser sólo una frase cuando se visita La Hoya. A pocos minutos de Esquel, se puede llegar al cerro de manera muy accesible y así alcanzar lo alto de la montaña y toda su naturaleza. El Centro de Actividades de Montaña (CAM) La Hoya abre sus puertas en verano para disfrutar de maravillosos paisajes y experiencias especialmente diseñadas para compartir en familia, con amigos o en pareja. Siempre hay lugares imperdibles en la vida para conocer o volver a visitar, este es el caso del cerro La Hoya. Si ya estuviste en invierno descubrirás un lugar totalmente diferente en verano, si es la primera vez vas a desear volver. A solo unos minutos de la ciudad de Esquel, en la Patagonia Argentina, encontraras un lugar maravilloso que no solo depende de la nieve para ser mágico.
Existen diversas propuestas para el disfrute de La Hoya en verano, una de las actividades para realizar en el cerro es el paseo en la telesilla del Bosque, una experiencia inolvidable por la baja altura a la que se desliza y la cercanía con los bosques de lenga que se encuentran por debajo de ella. El horario de visita es de 10 a 17, el último ascenso es a las 16.30 y el valor del pase es de $100 .
Durante el descenso, es posible apreciar el paisaje del Cañadón de Los Bandidos junto a magníficas montañas que envuelven al Valle 16 de Octubre en el cual se emplazan Esquel y Trevelin, principales ciudades del cordón cordillerano de la provincia del Chubut. El paseo en telesilla comienza en la base del cerro, a 1.430 metros de altura, y culmina en la confitería La Piedra.
También se podrá disfrutar de caminatas en los senderos, preparados para realizar actividades de trekking de forma libre y gratuita como el camino a Los Corrales, y el sendero de Don Celso. El entorno natural permite además de conocer, la flora y fauna nativa del lugar, sorprenderse así con un grupo de guanacos en su propio hábitat natural y porque no observar la grandeza del vuelo del majestuoso cóndor andino, el ave voladora más grande del mundo. Senderos autoguiados.
Esta actividad, de baja y media dificultad, permite recorrer y descubrir el cerro a través de diferentes sendas. El sendero Los Corrales es de baja dificultad, parte desde la base del cerro y luego de 500 metros, unos 15 minutos de recorrido, se llega hasta la altura de 1.520 metros sobre el nivel del mar. Este itinerario conduce hasta los antiguos corrales de ganado del Ejército y ofrece una espectacular vista panorámica de un sector de la ciudad de Esquel.
El sendero Don Celso es de media dificultad, inicia su recorrido desde la misma base del cerro, con un recorrido de 1.150 metros y una duración de 45 minutos, se desarrolla por el bosque encantado de lengas y bordeando el nacimiento del arroyo Esquel, también llamado Nicolás Plantamura, en honor a un antiguo militar, hasta llegar a la confitería La Piedra a 1.650 metros. Desde aquí, se podrá acceder por diferentes circuitos a excelentes vistas panorámicas de la montaña.
Trekking a la laguna Escondida. Esta caminata, de dificultad media, puede comenzarse desde la confitería “La Piedra” a la altura de 1.650 metros, lleva unos 60 minutos de duración y también se puede comenzar desde la misma base del cerro. Se trata de un recorrido, que conduce hasta una pequeña laguna de deshielo que se comienza a formar desde principios de noviembre y se mantiene hasta fines de febrero. Se la ubica a la altura de 1.940 metros.Estas propuestas, están al alcance de todos para el disfrute y el compartir en familia, con amigos o en pareja. Esquel y su cálida gente, abren sus puertas para descubrir bosques, arroyos y paisajes extraordinarios, siempre con una gran conciencia con el cuidado del ambiente a partir de la visita del turista responsable cuyo impacto genere turismo sustentable de alto nivel. Se recomienda solicitar información para realizar las excursiones.