La lluvia trajo alivio a la Cordillera
Se mantendrá un centenar de efectivos en Epuyén realizando la guardia de cenizas apoyados por cuatro helicópteros con helibalde y tres aviones hidrantes.
Una intensa y persistente lluvia que comenzó en la madrugada de hoy y se mantuvo hasta entrada la mañana trajo alivio a la región cordillerana castigada por los incendios forestales en los últimos dos meses, y permitió iniciar el operativo de repliegue de los principales organismos que intervinieron en su combate. Así lo anunció esta tarde el director general de Defensa Civil del Chubut, Evaristo Melo, al informar que, además de las precipitaciones, también se registró una baja importante en la temperatura, e incluso las cumbres presentaron un considerable manto de nieve. “Con la lluvia registrada durante la madrugada y parte de la mañana, el fuego quedó reducido a una mínima expresión”, aseguró Melo luego de realizar un sobrevuelo por la zona más comprometida por el frente de las llamas, situada en el denominado Cañadón del Arroyo Marcelo, sobre la margen sur del Lago Epuyén. “Hemos observado algunas pequeñas columnas de humo en sectores muy puntuales -dijo el titular de Defensa Civil-, por lo que se ha dispuesto destinar 100 brigadistas a la localidad de Epuyén (más próxima al sector afectado) para iniciar desde allí la guardia de cenizas”. La guardia de cenizas es la última etapa del combate contra las llamas y es para impedir cualquier rebrote de las mismas aunque, según las condiciones del terreno, la vegetación y el clima, esta tarea puede demandar varias semanas antes de certificar el apagado del incendio. Desde Epuyén, los brigadistas serán apoyados por cuatro helicópteros con sus respectivos helibaldes, y tres aviones que operan desde el aeródromo de El Bolsón. Saldo del incendio Haciendo un repaso del saldo que deja este incendio en la Comarca Andina del Paralelo 42°, Melo indicó que las llamas afectaron “una superficie total de 5.500 hectáreas”, dentro de las que habrá que determinar cuál es la cantidad de bosque quemado. También confirmó que pese a la magnitud del incendio “solo hubo que lamentar la pérdida de 2 viviendas y dos galpones en el paraje El Desemboque, y una vivienda en la margen sur del lago Epuyén”. Ante versiones confusas, el titular de Defensa Civil remarcó que “en el sector de Puerto Patriada no resultó afectada ninguna vivienda que fuera usada o habitada como tal”, afirmó Melo. Añadió también que entre los cientos de brigadistas y efectivos desplegados en toda la zona, “solamente un bombero voluntario de El Hoyo resultó herido al ser golpeado por una piedra en su cabeza, pese a estar protegido por un casco”, dijo. Trasladado a Esquel, donde se le efectuaron los estudios correspondientes, se comprobó que no presentaba heridas de consideración, por lo que ayer lunes regresó con su familia en El Hoyo. Repliegue de fuerzas Mientras se dispone el retiro de los organismos asentados en El Hoyo, Evaristo Melo señaló que en Lago Puelo (donde tuvo su origen el incendio) ya se trabaja en la guardia de cenizas dentro de ese Parque Nacional. “Tenemos la satisfacción de poder hacer regresar a sus hogares a los muchos brigadistas que llegaron desde provincias tales como Mendoza, Neuquén, Río Negro, Buenos Aires y del Noroeste del país”, sostuvo el funcionario Explicó también que los 75 bomberos voluntarios que participaron “ya fueron replegados hacia sus respectivas localidades”. Recordó además que entre los organismos provinciales que integraron todo el operativo, se encontraban los ministerios de Desarrollo Territorial y Sectores Productivos (bajo el cual se encuentran dependencias protagónicas como la Subsecretaría de Bosques), de Familia y de Salud; CORFO, la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Defensa Civil y Policía, así como organismos nacionales entre los que se destacaron el Sistema Federal de Manejo del Fuego, Gendarmería Nacional y el Ejército, estos dos últimos con un vital aporte de logística e infraestructura. Un despliegue rápido y coordinado Finalmente, Melo consideró que “si bien habrá que realizar evaluaciones técnicas a cargo de la autoridades de los organismos que condujeron el operativo, en primera instancia podemos decir que el despliegue de fuerzas para combatir las llamas fue rápido y coordinado”. Admitió que “las condiciones climáticas que se presentaron desde el sábado, con vientos superiores a los 70 kilómetros por hora, provocaron un desarrollo explosivo del incendio, que pasó de 1.200 hectáreas a 4.400 en cuestión de horas”. Por otra parte indicó que si bien las brigadas con mejores posibilidades de accesos hasta el incendio cuando se encontraba en Lago Puelo, El Desemboque y Puerto Patriada, “cuando el fuego se propagó hacia la margen sur del Lago Epuyén resultó muy complejo destacar allí las brigadas por cuanto sólo puede llegarse en embarcaciones o bien en helicóptero, pero el mismo viento lo complicó severamente ya fuera por el oleaje del lago o por no permitir la operación de los medios aéreos”.