La Torta un regalo de la naturaleza en Esquel
Una vez al año, durante apenas un mes, la ciudad chubutense suma un atractivo de características únicas túneles de hielo que se forman naturalmente en una ladera del cerro La Torta.
Todos los veranos, a 1.900 metros sobre el nivel del mar, la naturaleza genera un fenómeno muy especial en el cerro La Torta, a unos 50 kilómetros de Esquel. A lo largo del año, la nieve se va acumulando en una ladera que luego se descongela desde adentro hacia afuera, dando lugar a la creación de túneles de hielo que pueden tener varias ramificaciones. Dichos túneles suelen subsistir cerca de un mes. Cada vez que se forman estos conductos de hielo, muchos turistas desean visitarlos. Es que los túneles, al consolidarse, pueden ser recorridos con el acompañamiento de guías autorizados por el gobierno de Esquel. Estas excursiones se realizan en camionetas 4×4 que salen desde Esquel, atravesando valles con hermosos paisajes de montaña a los alrededores. Una vez que se alcanza el sector más alto del bosque de lengas, se inicia el trekking. Los viajeros, en este marco, deben caminar bordeando el arroyo Irigoyen hasta llegar a una cascada de 45 metros de altura que se halla en la base del cerro. En ese punto aparece el ingreso a los túneles de hielo. Ya en el interior, los reflejos que genera el hielo, el ruido de la cascada y los ecos de los sonidos generan un ambiente muy especial. Una aventura en el hielo Según informa los túneles de hielo surgen por las condiciones particulares del hielo en esta zona. El manto blanco que se encuentra en la superficie es refractario y tolera la exposición a los rayos del sol: mientras tanto, el suelo de la montaña se va calentando y el hielo se derrite desde abajo hacia arriba. Por eso, a medida que avanza el verano, se generan los túneles con techo de hielo. Las excursiones siempre están condicionadas por las condiciones climáticas, que determinan cuándo surgen los túneles, en qué momento se consolidan y hasta cuándo pueden recorrerse. Por lo general, los visitantes pueden ingresar unos cien metros en estas estructuras heladas.