Los incendios son producto de las pésimas políticas de Parques
El ex diputado nacional Eduardo De Bernardi, responsabilizó a la Administración de Parques Nacionales por los incendios forestales que se registran en Los Alerces
Afirmando que sus pésimas políticas para con los pobladores son el detonante de estos reiterados siniestros que nos afectan a todos los cordilleranos. Tras declararse otro gravísimo incendio en el Parque Nacional Los Alerces que por estas horas demanda ingentes esfuerzos para controlarlo, el ex diputado nacional y referente del PJ cordillerano, Eduardo De Bernardi aseguró no tener dudas acerca de que estos incendios son la expresión más extrema e indeseada de una pésima política que la Administración de Parques Nacionales viene desarrollando de cara a los pobladores del Parque y de nuestra región cordillerana, aclarando también que con las políticas adecuadas los cordilleranos deberíamos ser parte de la solución y no del problema. La intencionalidad de los incendios forestales que vienen ocurriendo en los últimos años en la jurisdicción del Parque Los Alerces, nos obliga a reflexionar seriamente sobre sus causas, sin hipocresías, dijo el ex legislador nacional radicado en Esquel. Es una tragedia que estamos lamentando todos a cada momento, y que nos angustia en cada verano, añadió, para de inmediato preguntarse por qué no suceden estas cosas en el Parque Nahuel Huapi que tiene una ciudad como Bariloche, dentro de sus límites; o el lago Lácar, con la ciudad de San Martín de los Andes en su orilla. Advirtió De Bernardi que no podemos meter a todos los pobladores en la misma bolsa y pensar que cualquiera puede ir y prender fuego un bosque cerca de sus propias viviendas; estas son obras de alguna persona que no está en sus cabales. Pero tampoco podemos negar –señaló- que la Administración de Parques Nacionales ha llevado la situación de los pobladores a un extremo tal que bien podría estar detonando de esta manera. El referente justicialista cordillerano sostuvo que históricamente los cordilleranos fuimos considerados ciudadanos de segunda respecto de las políticas de Parques Nacionales. De qué sirve ser tan celosos y extremos en restringir la presencia y uso de la reserva, cuando manos anónimas causan estragos en las narices mismas de los funcionarios, volvió a preguntarse el ex diputado. No deberíamos ser considerados parte de un problema En realidad remarcó De Bernardi los pobladores del Parque, de Esquel, de Trevelin y de Cholila (localidades lindantes con la reserva natural), no deberíamos ser considerados parte de un problema, sino que con las políticas adecuadas, deberíamos estar integrados como parte de la solución a esta problemática, así como estamos profundamente involucrados los cordilleranos con otras cuestiones ambientales que nos afectan. Pareciera que quienes habitamos esta región venimos siendo una suerte de molestia, o elementos extraños a la naturaleza de estas reservas –indicó-, cuando en realidad poblamos esta zona desde mucho antes que los Parques Nacionales fueran creados. De Bernardi recordó que en todo el mundo, las políticas patrimoniales que tienden a preservar lugares históricos, culturales o naturales, nacieron después de la Revolución Industrial, para protegerlos del avance predador del capitalismo occidental. Pero de ninguna manera eso implica llegar al extremo opuesto de expulsar a pobladores y vecinos, o restringir su uso y presencia dentro de la reserva, al punto de transformarlos en enemigos públicos, aclaró. Por el contrario, dijo, estas políticas excluyentes hacen que se pierda el sentido de apropiación simbólica de los propios pobladores y vecinos, de que es ‘nuestro’ Parque y que en conjunto velamos por su cuidado, porque somos parte de estos paisajes; y pertenecemos a ellos por derecho, y por identidad. Finalmente, el ex diputado nacional sostuvo que los daños causados por los incendios en el Parque Nacional Los Alerces no son momentáneos, sino que afectan a generaciones futuras ya que toda la vegetación y la forestación nativa que se quemó recién podrá recuperarse en 100 años aproximadamente y por tal motivo pidió a las autoridades del Parque Nacional que se esfuercen por generar conciencia no solo en los visitantes sino en todo aquel que habite la zona.