Los lugares de detención están al límite
La situación fue parte de la argumentación sobre la que se debatió en audiencias de este fin de semana. Días atrás el Ministro de Gobierno, Federico Massoni, hizo declaraciones públicas sobre las pésimas condiciones de las cárceles.
Sus dichos fueron tomados por abogados defensores de las distintas ciudades de la provincia. Una jueza de Puerto Madryn dispuso la prisión discontinua nocturna para dos condenados, adelantando en casi un mes el beneficio, por falta de lugares de alojamiento. La falta de cupos es una variable que empieza a incidir en las decisiones relativas a la modalidad de cumplimiento de prisiones preventivas en Esquel. La ley penal establece que la norma es la libertad a lo largo de todo el proceso. Esta premisa se basa en el derecho a ser considerado inocente hasta que una sentencia firme establezca lo contrario. La privación de la libertad, mientras que aun no se ha demostrado fuera de toda duda razonable, que una persona es la responsable de una conducta prohibida por el Código Penal, solo puede disponerse para evitar que se fugue o que entorpezca la investigación. Prever que alguien pueda fugarse o amedrentar testigos, es decidir sobre algo que podría ocurrir o no. Los jueces toman en cuenta ciertos antecedentes de comportamiento de los imputados para realizar este tipo de “predicciones” y decidir en consecuencia. Sin embargo, decidir sobre algo que aun no ocurrió, da mayor peso relativo a factores tales como las condiciones en las que el imputado (por el momento con probabilidad de que sea inocente) debería cumplir ese encarcelamiento. Arrestos domiciliarios Este sábado se revisó en los tribunales de Esquel la situación de libertad de un imputado. La Fiscalía tiene elementos para sospechar que incumplió la prisión domiciliaria mientras la medida estuvo vigente. Los indicios planteados fueron considerados insuficientes por el juez. El imputado aparece como sospechoso en otro hecho delictivo ocurrido mientras tenía arresto domiciliario. La policía fue a la casa del imputado inmediatamente de anoticiarse del hecho. Era de madrugada y él no abrió la puerta. Momentos después los llamaba desde el patio de la vivienda, reclamando que no habían dado tiempo a que se levantara. El personal policial cree que en realidad no estaba, que llegó sin ser visto y que simuló que recién se levantaba.  Para Colabelli aun no hay elementos suficientes para despejar por completo la duda y rechazó el pedido fiscal. La segunda audiencia del día fue un control de detención y formalización de la investigación. La Fiscal María Bottini argumentó la necesidad de imponer la prisión preventiva porque a su criterio el arraigo del imputado no es lo suficientemente fuerte para garantizar que no intentará evadir el proceso y por necesidad de proteger del modo más seguro cualquier influencia sobre la víctima y testigos. Marcos Ponce, defensor público, negó los hechos, realizó su análisis respecto de los peligros procesales y añadió a sus argumentos, la situación de los lugares de detención en la ciudad y en la provincia. El magistrado hizo referencia a declaraciones públicas del Ministro de Gobierno Federico Massoni. Massoni dijo públicamente que pediría la declaración de la emergencia carcelaria por las pésimas condiciones de las cárceles. Ponce citó el informe semanal de la Defensa Pública que indica que sobre un cupo para 20 detenidos, la comisaría Segunda de Esquel tiene alojadas a 22 personas. En la decisión del juez, inclinó la balanza la situación de los lugares de detención y dispuso el arresto domiciliario con controles periódicos por el personal policial.