Los Tinelli en Esquel
De cara a los dos feriados nacionales, Marcelo reunió a la familia –dos hijos suyos y tres de Guillermina Valdés– para descansar en su casa de Chubut, en Campo Trafipán. Toda la intimidad de las 72 horas en las que reflexionó, festejó a gritos y hasta lagrimeó.
Los chicos no necesitan padres perfectos, sino padres presentes. Que les prestemos más atención a ellos que a nuestros celulares”, tipeó tiempo atrás en su cuenta de Twitter. Se trata de una de las premisas de quien sabe hacer de la paternidad un culto diario. Tal es así que lo primero que imaginó Marcelo Tinelli (56), de cara a los dos feriados nacionales, fueron vacaciones familiares. El clima lo convenció: ¡Esquel! Y allí se trasladaron en vuelo privado. Fueron casi cuatro días de amorosa reclusión en su casa de seis plantas (850 metros cuadrados) en Campo Trafipán, a 16 kilómetros del centro de la ciudad. El viernes 17 recordó a Fede Ribero –su gran amigo– a tres años de su partida; alentó hasta la victoria al equipo de San Lorenzo que alcanzó su segundo punto en la final de la Liga Nacional de Básquet; y siguió, en familia, la emisión de Bailando grabada el día anterior. El sábado 18 gritó los goles de la Selección contra Venezuela y comenzó la celebración del Día del Padre con una emotiva frase de su hija Candelaria (26) desde Buenos Aires. La síntesis perfecta de un buen trabajo: “Como siempre digo, te elijo mil vidas más como papá”.