Sin dar mayores detalles, el presidente anticipó esta mañana en Campo de Mayo el nuevo rol que se les asignará a las Fuerzas Armadas. Buscan que “colaboren” en la “zona de frontera”, así como para “intervenir en eventos de carácter estratégicos”.

Finalmente, Mauricio Macri anunció los principales lineamientos del nuevo plan de reconversión de las Fuerzas Armadas del país.

Macri señaló que los miembros de las Fuerzas son hoy, “hombres y mujeres de la democracia”, intentando revalorizar su imagen ante las nuevas generaciones, luego de la dictadura.

Acompañado por el ministro de Defensa, Oscar Aguad, y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Bari del Valle Sosa en el área militar de Campo de Mayo, el presidente destacó la importancia que las FFAA “puedan colaborar con la Seguridad interior”, principalmente en la “zona de frontera”, así como para intervenir en “eventos de carácter estratégicos”.

“Como parte de las nuevas misiones será fundamental la participación de las Fuerzas Armadas en la protección de objetivos estratégicos. A esto se agrega el desafío del ciberespacio. Tenemos que garantizar la seguridad de los activos e infraestructura informática críticas del sistema de defensa nacional”, aseguró Macri.

Tal como anticipó este medio, el mandatario se basó en los ejes que desde hace un tiempo el gobierno nacional viene promoviendo para las tres fuerzas militares: intentar que vuelvan a tener un rol en la Seguridad interior, reemplazando al uso de las Fuerzas de Seguridad, las cuales de esta forma comenzarían a participar más en los centros urbanos.

Además, agregó que actualmente las fuerzas tienen “un despliegue territorial para amenazas antiguas”, dejando en evidencia el objetivo de considerar “nuevas amenazas” como al terrorismo y al narcotráfico.

En un discurso leído, Macri señaló que los miembros de las Fuerzas son hoy, “hombres y mujeres de la democracia”, intentando revalorizar su imagen ante las nuevas generaciones, luego de que éstas hayan sido responsables de un genocidio de 30 mil desaparecidos durante la última dictadura militar.

Casi pasado por alto, pero no menos importante, el presidente indicó que además, las nuevas Fuerzas deberán “actualizar la doctrina y los planes de carrera militar”, así como también se buscará reformar la ley de “personal militar”, que –según Macri- de esta forma “les permita hacer su trabajo lo mejor posible”.

Por último, el primer mandatario también manifestó que los miembros de las tres fuerzas necesitan “salarios adecuados y un sistema de salud para ellos y sus familias”.

Sin embargo, en la letra chica del plan de restructuración de las Fuerzas Armadas nacionales, tendrá como uno de sus ejes centrales la creación de “unidades militares conjuntas”, que estarán integradas por miembros de las tres fuerzas, así como el posible cierre de regimientos, en el marco de un achique del Estado que exige el ajuste.

Es decir, a pesar de buscar un mayor despliegue y participación en la seguridad interior, la gestión de Cambiemos también planea ajustar en el área militar.

Prueba de esto se vio luego de que el gobierno buscara ejecutar un fuerte ajuste en el presupuesto de las Fuerzas Armadas anunciando solo un 8% de aumento, provocando que sus miembros desistan de realizar el desfile patrio para el pasado 9 de Julio. Finalmente, el ministerio de Defensa que dirige Oscar Aguad, cerró esa cifra en un 20%, pasando de un extremo al otro.

Pero, como ya se ha advertido, el nuevo rol que Macri le quiere asignar a los miembros de las tres fuerzas armadas roza la ilegalidad: es que las leyes de defensa nacional y seguridad interior, así como el decreto 727 del años 2006, prohíben el funcionamiento de las Fuerzas Armadas para la seguridad interior.