Ongarato preocupado por proliferación de ocupaciones organizadas en tierras fiscales
El intendente electo Sergio Ongarato planteó ayer que entre las preocupaciones de la nueva gestión figura la ocupación clandestina que se viene dando en distintos sectores de tierras fiscales que pertenecen a la Municipalidad de Esquel.
Más allá de la necesidad habitacional de miles de vecinos, el referente local de Cambiemos apuntó contra organizaciones que estarían detrás de estas tomas. “Un problema importante que tenemos en nuestra ciudad es el de las usurpaciones”, dijo Ongarato. “Acá en Esquel siempre se han ocupado terrenos en los barrios periféricos. La mayoría de los barrios periféricos siempre ha sido así, se han ido ocupando a medida que las familias que no tenían donde ubicarse ocupaban un terreno fiscal. Movían el suelo con sus propias herramientas y construían sus casas con lo que tenían a su alcance”. Pero advirtió que “hoy vemos que esto sigue ocurriendo pero también vemos que aparecen organizaciones dedicadas a esto, y lo que no puede pasar y no lo vamos a permitir es que haya gente lucrando con la necesidad de las familias. Hay gente que tiene su casa y esta ocupando un terreno para tener una segunda o tercera vivienda”. “Estamos en contra de eso y lo hemos conversado con el intendente Williams. Así que seguramente habrá un proyecto de ordenanza para que aquellos que ocupen maquinaria, profesionales, para la toma de terrenos en forma organizada tengan algún tipo de sanción”. El futuro intendente dijo que “la Justicia tiene una obligación de actuar ante la denuncia, y nosotros vamos a actuar en todos los órdenes que estén a nuestro alcance. Como propietarios de estas tierras tenemos que actuar. Y hay que diferenciar la necesidad de algunas familillas que pueden estar en algún tipo de emergencia habitacional, con menores de por medio, o donde pueda haber personas de avanzada edad y algún techo tienen que tener, de la organización que está lucrando con la necesidad”. ZONA DE RIESGO Al ser consultado sobre las características de estas organizaciones, Ongarato se limitó a decir que “se ha dicho que en el Cañadón de Bórquez ha habido máquinas trabajando, y una familia de escasos recursos no tiene una máquina para realizar el movimiento de suelos. Hay gente que contrata las máquinas y después puede haber riesgos de todo tipo, como los riesgos geológicos”. Finalmente, resaltó que “no se puede mover el suelo así nomás, porque se pone en riesgo de aludes o desprendimientos. Tiene que haber estudios previos y para eso esta el Estado municipal”.