Otra marcha por Simón Sandoval
Vecinos piden justicia por el crimen del joven a las puertas de un bar.
Su madre, Ana Rodríguez, se quejó por la prisión domiciliaria del homicida: “En su casa ponen música, parece un salón de fiestas con gente que entra y que sale; mientras mi hijo está enterrado”, dijo indignada. Enojo. Una postal de los vecinos que marcharon en Esquel para pedir que se acabe la impunidad. Ana Rodríguez, madre de Simón Sandoval, asesinado en la puerta del Bar “No se Dice” de Esquel, encabezó otra marcha pidiendo justicia por el crimen. La reconocida vecinalista, desde las puertas de tribunales, con mucho dolor dijo que al homicida le dieron prisión domiciliaria pero en su casa ponen música. “Parece un salón de fiestas con gente que entra y que sale; mientras mi hijo Simón está enterrado, su asesino está de joda”, dijo indignada. El sábado se cumplieron dos meses del “cobarde asesinato” de Sandoval. “El dolor que siento en el corazón es indescriptible”, dijo ante una nutrida cantidad de familiares de víctimas. Indicó la vecinalista que las mismas situaciones las vio pasar de cerca y las autoridades que representan a la comunidad “hacían oídos sordos” y nadie logra nada en prevención y justicia. “Sólo representan a sus intereses y no a los del pueblo que los votó”, dijo Rodríguez e indicó que le toca vivir en carne propia y experimentar un sufrimiento que la acompañará toda su vida. “Muchas veces acompañé a familiares de las víctimas y hoy sé lo que es estar muerta en vida porque mi Simón ya no está, me lo arrebataron”, manifestó compungida. “Necesitamos que el Poder Judicial condene al culpable y la sentencia sea ejemplar; una bestia que mata no merece estar suelto, a mi hijo le arrebataron sus sueños y ver el crecimiento de su hija. Esto gratis no puede pasar, cómo si nada hubiese ocurrido”. “El Estado faltó en mucho de sus niveles para que lleguemos a esta situación, no se accionaron los mecanismo preventivos para evitarlo, si el Estado previene los delitos bajan, si está ausente, los delincuentes hacen de las suyas con total impunidad”. Rodríguez dijo que es necesario personal capacitado en los lugares estratégicos en seguridad. “Si un fiscal no investiga y no consigue dar con las pruebas ¿para qué está?; si un juez no condena a los delincuentes o da penas bajas, ¿para qué está? Para seguir robándonos el dinero a los ciudadanos. El que no sirve, que se vaya”. “Es muy difícil estar de pie sabiendo quién mató a mi hijo. Juré por su memoria seguir de pie, aunque muchas veces lloro sola y por las noches no duermo pero al otro día me levanto con muchas más fuerzas para que no haya ni un solo Simón más, ni Hernán, ni Damián, ni Pilar, quien pierde a un hijo no vuelve a conocer la felicidad”