Padre y sus dos hijos denunciaron en la Justicia presunto hecho de violencia policial
Un vecino del barrio Ceferino con sus dos hijos se presentó ayer en los Tribunales de Esquel para denunciar un hecho de violencia policial que habría ocurrido el último sábado en horas de la madrugada.
Carlos Arias manifestó que por causas que no se explica fueron interceptados por tres patrulleros desde donde descendió un policía que comenzó a agredir a uno de los jóvenes.
“Nosotros estábamos en el bar al momento en que mi hijo empezó a discutir con una persona y decidimos sacarlo para llevarlo a dormir a mi casa. Pero cuando nos íbamos paró un patrullero y nos preguntó que era lo que pasaba. Nosotros le dijimos que no pasaba nada, que estábamos llevando a dormir a mi hijo. Nos dijeron que podíamos irnos tranquilos, pero después aparecieron tres patrulleros y uno de los policías se bajó le pegó a mi hijo”, dijo ayer desde la puerta de la Fiscalía.
Arias reconoció que “cuando le pegaron a mi hijo se armó el lío, ahí los policías empezaron a tirar tiros de goma. A mí me pegaron 6 tiros, en la pierna, mano y un cachiporrazo en la cara. A uno de mis hijos le pegaron en la cabeza, dispararon dos tiros de arma de fuego, y el otro de mis hijos sufrió las heridas de los disparos con bala de goma”.
Aclaró que “nosotros no nos habíamos peleado en el bar. Apenas empezó la discusión nos fuimos. Por eso hoy (por ayer) decidimos venir a la fiscalía para denunciar que fuimos atacados por la policía. No sabemos que era lo que querían, pero sí que nos buscaron y después le pegaron a mi hijo. Eran varios los policías con los que nos peleamos y queremos que investiguen quienes son los policías que le dispararon a mi hijo. Ya estuvimos en el hospital y tenemos las pruebas. Estoy bien, pero el que no esta bien es mi hijo que sufrió 18 balazos de goma”.
Claudia Nahuelquir, quien participó ayer de la presentación de la denuncia, hizo hincapié en que “mis hijos no tienen causa en la policía y dicen que los chicos buscaron pelea pero no fue así, los policías los enfrentaron, y no entendemos porque fueron a pegarle a mi hijo. Le dejaron la pierna imposible de tantas balas y no entiendo porqué la policía tiene que actuar así, con tanta violencia”.
La mujer advirtió que la intención es evitar que este incidente quede en el olvido. “No lo voy a dejar así porque dejaron marcado a mi hijo y ahora no voy a permitir que hagan justicia por su propia mano”.
“A QUEMARROPA”
Antonio Guillermo Arias mostró en la charla los hasta 18 impactos de bala de goma que sufrió en el marco del procedimiento policial desplegado el sábado a la madrugada.
En este sentido coincidió con su padre en que no había motivos para ser objeto de los disparos. “Nosotros nos íbamos a casa a dormir cuando paró la policía. Un policía se bajó de uno de los tres patrulleros y directamente se fue a pegarle a mi hermano. No se porqué, pero apenas se bajo sin decir nada le pegó a mi hermano. A partir de ahí nosotros nos enojamos y salimos a defenderlo”.
Antonio manifestó que “los policías empezaron a disparar a quemarropa contra nosotros, no disparaban al piso como dijeron, dispararon a quemarropa. A mi hermano le dispararon un tiro con una bala de verdad, y menos mal que no le pegaron porque sino ahora estaríamos en el hospital”.