Por primera vez un presidente faltará a los actos por el aniversario de la guerra de Malvinas
Mauricio Macri volverá al país el mismo 2 de abril a la madrugada
Profundo malestar causó en la comunidad de los veteranos de guerra la decisión del presidente Mauricio Macri de no asistir a ninguno de los actos programados por distintas provincias y municipios con motivo del aniversario del desembarco argentino en las Islas Malvinas. Durante muchos años el acto central se llevó a cabo en dependencias del Regimiento de Patricios. Luego, durante la gestión de Néstor y Cristina Kirchner la mayoría de las conmemoraciones fueron trasladadas a localidades del sur del país. Aquella decisión también generó discordia entre los ex combatientes, ya que el grueso de las tropas enviadas al combate pertenecían a regimientos del centro y norte de la Argentina. Este año, sin embargo, el gobierno de Cambiemos descartó la posibilidad de realizar el acto central en Tierra del Fuego. Lo hizo no solo para diferenciarse de la gestión de Cristina Kirchner, sino también por la delicada situación social que vive la provincia por las protestas sindicales. Varios escenarios fueron analizados como alternativa. El más propicio resultó ser la provincia de Santa Fe. Allí la masa de los veteranos se encuentra unida en torno a un líder mesurado y que prometía un acto tranquilo y sin sobresaltos políticos. Pero, con la excusa del viaje presidencial a EEUU, el Ministerio del Interior informó el miércoles a las federaciones de veteranos de guerra que el mandatario no participaría de ningún acto. Sin embargo, en la propia Casa Rosada estiman que Macri ya habrá regresado al país la madrugada del 2 de abril. “Sin despreciar a persona alguna, todos sabemos que un acto es central cuando lo encabeza el Presidente de la República. El primer mandatario el que con sus palabras tiene que brindar el homenaje adecuado a los deudos de los 649 caídos en combate y a los que regresamos al continente”, dijeron desde la confederación de veteranos. Aunque algunos ministerios plantearon reparos a la decisión, el Gobierno optó porque el Presidente reciba en la Quinta de Olivos a un reducido grupo de Oficiales Superiores de las Fuerzas Armadas y a una veterana de guerra. La decisión provocó el repudio del grueso de las organizaciones de veteranos, ya que por tradición fueron siempre los ex conscriptos los destinatarios principales de todos los actos. Además, el recibimiento implica dejar afuera a las otras dos fuerzas federales de seguridad que participaron activamente en las operaciones militares. A pedido de la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, una comitiva del gobierno nacional estará presente en el tradicional acto de la ciudad de Ushuaia. Los enviados serán los ministros de Educación, Esteban Bullrich, y de Interior, Rogelio Frigerio, según confirmó el subsecretario Asuntos Políticos, Salvador Postiglione. Si bien el Día del Veterano fue convertido en ley en 1992, posteriormente se declaró al 2 de abril como feriado nacional con la razonable argumentación de que muchos veteranos no podrían asistir a los actos en su honor por haber continuado sus vidas en el ámbito civil. Aproximadamente 18.000 personas fueron movilizadas al teatro de operaciones durante la guerra de 1982. La cifra incluye cuadros de oficiales y suboficiales no solo de las FFAA, sino además de Prefectura Naval y Gendarmería Nacional; cerca de 750 marinos mercantes (muchos de ellos extranjeros que fueron en forma totalmente voluntaria); 12 mujeres; pilotos civiles y personal de Vialidad Nacional y de Correos. Todos ellos son reconocidos como Veteranos de Guerra, fueron condecorados por el Congreso Nacional y las respectivas fuerzas para las que prestaron servicio y perciben la pensión honorífica por los servicios prestados a la patria.