Por un alambrado, le pegó seis balazos en la estación de servicio de Tecka
El autor, junto a su hijo, se entregó. La víctima, que se salvó de milagro, es un vecino de su campo en Pocitos de Quichaura.
En la noche de ayer, dos personas fueron detenidas, luego de que una de ellas, disparara en 6 oportunidades contra la humanidad de un vecino. Todo sucedió cerca de las 20 en la zona urbana de Teka, producto de conflictos territoriales entre dos familias que viven en campos fiscales que fueron ocupados. Al parecer, la coyuntura del conflicto que hizo “explotar” a uno de los vecinos, tendría que ver con la delineación de los alambrados. Según se supo, los contrincantes se encontraron en la estación de servicios de la mencionada localidad y tras un cruce de palabras, un sujeto que iba junto a su hijo de 19 años, extrajo de su cintura un revólver calibre 22 marca Amadeo Rossi –muy común entre la gente de campo- y le descerrajó 6 disparos. Al arribo de los efectivos policiales, el pistolero y su hijo fueron hacia ellos y sin violencia ni resistencia alguna y teniendo la pistola apuntando hacia el suelo, habrían manifestado que “me cansó este tipo, ahí está en la estación pidiendo ayuda”. Al mismo tiempo se puso a disposición de la autoridad policial y con su hijo reconocieron haber sido los autores de los disparos. Pronto, los efectivos policiales, se condujeron hasta la Estación ubicada a algunos metros de donde fueron interceptados los pistoleros a bordo de una Ford F-100. En el lugar, constataron que efectivamente Manuel Martínez, de 37 años, se encontraba ensangrentado tirado en el suelo. El nombrado es poblador de la zona de Pocitos de Quichaura, asentado en una zona de campos fiscales. Horas después, trascendió que su estado de salud revestía gravedad, aunque su vida no corría peligro. Los agresores se pusieron a disposición de la justicia y quedaron demorados en averiguación del delito de abuso de armas y sustracción de automotor, debido a que se investiga si hubo algún conflicto vinculado al robo de un automóvil. Intervino la Fiscalía de Esquel en momentos que la Policía secuestraba la camioneta en la que se desplazaban los agresores, una pala del tipo “tomera”, casquillos de balas calibre 22 y el revólver citado. El jefe de la Unidad Regional Esquel, que entendió en el caso por razones de jurisdicción, le confirmó a Jornada que los protagonistas de la reyerta son vecinos lindantes y que ya tienen antecedentes conflictivos entre sí.