Reclamo salarial de los brigadistas en Esquel
Combatientes de incendios dicen que no cambió nada.
La temporada de prevención y combate de incendios forestales comenzó con bastante actividad. Carlos Catrinao, referente de la Brigada de Combatientes del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, Esquel por la situación del personal, dijo que no cambió respecto del verano. Del espacio físico remarcó que están peor (en la temporada anterior el viejo hostal donde permanecían en guardia estaba en pésimas condiciones para su uso) porque “tenemos una casilla rodante en la laguna La Zeta donde nos apostamos por las tardes y funciona como base de Brigada”. De la última temporada El combatiente contó que aún tienen la ropa de grafa de la última temporada, y reclaman la indumentaria que corresponde para el trabajo que deben cumplir en los bosques luchando contra el fuego. Añadió que faltan herramienta y equipamiento, por lo que pidió “fortalecer el servicio”. Catrinao informó que hubo tres bajas en la Brigada, de combatientes que se fueron a trabajar a otras áreas. El grupo está conformado por 12 personas y no todos son combatientes de siniestros forestales, porque algunos son choferes, radio-operadores o torreros para observación en el cerro La Cruz. Advirtió que son uno de los sectores peor pagos del Estado: un combatiente percibe 8.500 pesos mensuales, informó a la vez que pidió refuerzo de personal, y un ajuste salarial que no se les otorgó. En cuanto a cómo se inició el trabajo, informó que cada año los focos ígneos comienzan entre octubre y noviembre, pero este año de agosto a la fecha llevan más de 20 intervenciones en la zona. Lamentó que por los lugares donde hubo fuego, la principal hipótesis es que fueron provocados intencionalmente, incluso de noche. Lo importante es que al haberse producido cerca de la ciudad, se pudo llegar a tiempo y evitar la propagación de los siniestros. Explicó Catrinao que la vegetación aún está húmeda, y evita que las llamas se propaguen con mayor rapidez. Aunque de todos modos advirtió que a medida que haga más calor y se sequen más los arbustos, el control será más difícil.