Reinaguraron en Esquel el Sendero de la Patagonia
El Intendente de Esquel, Arq. Sergio Ongarato, acompañó este sábado a alumnos y docentes del Centro de Actividades Juveniles (CAJ) de la Escuela N° 791 en la reinauguración del “Sendero de la Patagonia”
Al que se accede por el barrio Badén y constituye un atractivo más para seguir ampliando la oferta turística de la ciudad. Se trata de un sendero de dificultad media, con un recorrido que se puede hacer en familia. Cabe señalar que la Escuela N° 791 tiene orientación en turismo y esta es una importante manera de motivar a los alumnos para que se valore la gran cantidad de atractivos turísticos que tiene la ciudad. A través de este sendero llega al sector del Cerro La Cruz donde está escrito con piedras el “No a la Mina”. El acto tuvo lugar en horas de la mañana, donde el Intendente estuvo acompañado por su esposa Silvia Capurro. También contó con la participación del Secretario de Turismo de la Municipalidad de Esquel, Diego Lapenna; y los concejales Fabiana Vázquez (Cambiemos) y Flavio Romano (Frente Vecinal Esquel), además de una importante cantidad de alumnos, docentes y vecinos en general. La concentración se realizó en la Escuela N° 210, donde funciona la Escuela N° 791, y desde allí los presentes caminaron hasta el inicio del sendero. El Intendente Ongarato felicitó “a los chicos del CAJ de la Escuela 791 por la iniciativa, a todos los que han hecho posible esto. Hay muchos chicos que son del barrio Badén y de otros sectores de la comunidad, son jóvenes entusiastas que hacen posible que esto sea un atractivo más para quienes nos visitan y para nosotros mismos”. Desde la Secretaría Municipal de Turismo “hemos estado en contacto con ellos”, expresó y resaltó precisamente la necesidad de “realizar un trabajo en conjunto para hacer de nuestra ciudad cada día un lugar mejor”. El docente Nahuel Nisseggi explicó que se trata de “la reinauguración del sendero, con toda la cartelería correspondiente. Lo habíamos inaugurado en el año 2014 en el marco del Día Mundial del Turismo y que por distintas razones estuvo un año abandonado. Y este año, por iniciativa de los chicos se empezó a reconstruir y potenciarlo. En esta oportunidad hemos invitado a las autoridades para que estén presentes y vean el trabajo que se hizo para que el sendero tenga accesibilidad y la seguridad necesaria para cualquier visitante”. Y por otro lado, “constituye un atractivo y un recurso que lo pueden usar tanto los prestadores turísticos como la comunidad en general. Para hacer guiadas y seguir ampliando la oferta turística de la ciudad”. Subrayó que esto “es parte de potenciar el sí de lo que nosotros queremos, un rumbo turístico que sea sustentable y social. Ponemos énfasis en revalorizar nuestro patrimonio, más allá de las montañas y los diferentes atractivos que tenemos. Porque también tenemos un patrimonio histórico que nos hace únicos en América Latina y que tiene que ver con la resistencia que lleva ya unos quince años contra el proyecto megaminero. Y que al turista también le llama la atención”. Por su parte el docente Federico Castro destacó los atractivos turísticos que tiene la ciudad de Esquel, “que son muy valorados por los turistas de todas partes del mundo que nos visitan. Sabemos del trabajo que hace la gente de la Secretaría de Turismo Municipal cuando un turista llega a la oficina y pregunta qué lugares puede visitar. Por eso sería interesante que estos lugares que están alrededor de la ciudad, tengan mejor cartelería, folletería y mapas”. “UN GRAN ESFUERZO DE LOS CHICOS” Indicó Castro que en este caso “es un sendero de dificultad media, que se puede recorrer tranquilamente en familia. Comienza en el primer cortafuego donde termina la Avenida Holdich. En el trayecto tenemos zonas de pastizales, arenales, pequeños bosques. Todo dentro del mismo sendero. Se hizo un importante trabajo de colocación de piedras, semi enterradas, para delimitarlo, cosas que el turista no se pierda. Este fue el gran trabajo de pala y esfuerzo de los chicos, de varias semanas”. El recorrido dura aproximadamente unas dos horas, “la dificultad es media a baja, no requiere de mucho esfuerzo más allá de caminar un poco. Donde se colocó la cartelería hay pequeños descansos, para hacer el trayecto tranquilos”, concluyó.