En un partido dramático, River logró una de las hazañas más grandes de su historia. Derrotó por1-2 al Gremio en Porto Alegre, remontando un 1-0 inicial tras el gol de Leo Gomes. Los tantos del Millonario fueron de Santos Borré y de Gonzalo Martínez, este último, de penal al minuto 95.

En el primer tiempo, River hizo todo lo que tenía que hacer para ponerse en ventaja e igualar la serie. El equipo argentino salió con una intensidad espectacular en el comienzo y tuvo oportunidades clarísimas desde el primer minuto cuando Quintero asistió a Borré, que remató cruzado pero muy desviado.

Las jugadas de peligro siguieron llegando para River a través de remates de media distancia de Exequiel Palacios, que tuvo dos disparos que se fueron rozando el ángulo derecho de Grohe. Partidazo del jugador pretendido por el Real Madrid. Los de Gallardo nunca dejaron de presionar ni de azotar al local pero Gremio hizo alarde de su inapelable contundencia, de nuevo a balón parado.

Al minuto 35, cuando peor lo pasaba, llegó un tiro de esquina. La ejecución se desvió en Fernández y el rebote lo capturó Leo Gomes, que remató de primera para vencer a Armani, que no pudo hacer nada. Al igual que en la ida, Gremio castigó a River con su eficacia.

Sin embargo, lo mejor quedaría para el segundo tiempo. Apenas empezado, Everton tuvo la eliminatoria en sus pies pero Armani le impidió el 3-0 en el global. El dramatismo quedó para el final. River peleó siempre contra Gremio, nunca dejó de insistir y tuvo su premio. Un premio inolvidable.

Al minuto 82, Santos Borré conectó un cabezazo en el área y Grohe no pudo hacer nada. Y diez minutos después, a través del VAR, Cunha pitó penalti para River por mano de Bressan y Gonzalo Martínez lo cambió por gol. El delirio, la locura y el dramatismo se apoderó totalmente del partido.

Gremio intentó empatarlo con el último aliento pero no lo logró y ahora River espera rival para la final: Boca o Palmeiras.