Traficaban 100 Kgs de Marihuana
Habían sido descubiertos por la perra “Ramona” en el paso fronterizo Futaleufú.
Nuestros colegas del diario comodorense “El Patagónico” dan cuenta que una pareja de ciudadanos paraguayos está siendo juzgada ante el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia. Es por el caso – tal lo informamos oportunamente – de un procedimiento que data de mayo del año pasado, cuando fueron sorprendidos traficando 100 kilos de marihuana desde Paraguay, tras atravesar toda la Argentina en una lujosa Mercedes Benz y cuando intentaban cruzar a Chile por el paso fronterizo Futaleufú, quedaron detenidos.
Fue la perra de la Aduana, llamada “Ramona”, quien descubrió que la droga estaba escondida en un doble fondo del baúl.
Los traficantes paraguayos que están siendo juzgados, pretendían pasar a Chile casi 100 kilos de marihuana que cruzaron desde su país de origen.
Detalles
Pablo Brites Ríos y Claudia Ojeda Enciso, ambos de nacionalidad paraguaya, están siendo juzgados en el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia por los jueces Pedro de Diego, Nora Cabrera de Monella y Enrique Jorge Guanziroli, bajo la secretaría de Raúl Tótaro, confirmó el informe de El Patagónico, donde se recuerda que la pareja fue detenida el 11 de mayo del año pasado en el paso fronterizo Futaleufú cuando trataba de traficar un cargamento de casi 100 kilos de marihuana. La droga estaba embalada en 114 paquetes, que a la vez iban envueltos con cinta de color ocre y escondidas en un doble fondo construido en el baúl de una flamante camioneta Mercedes Benz.
Los traficantes habían pasado las fronteras del Norte desde su país de origen y utilizaron las de Argentina como circuito para llevar la droga hasta Chile. El paso elegido para cruzar la Cordillera, fue Futaleufú, ubicado en proximidades de Esquel.
La pareja viajaba sola cuando fue recibida por el personal de Aduana. El empleado sospechó desde un principio. De manera separada les preguntó a qué iban a Chile y no fueron similares las respuestas: “Vamos a ver amigos”, le habría dicho ella y le repreguntó a qué parte de Chile, a lo que le respondió que “en todo Chile tenemos amigos”.
El agente de Aduana revisó el baúl de la camioneta blanca de alta gama; levantó la alfombra, también una membrana que estaba debajo y advirtió que había todo un borde con una soldadura nueva y remaches. Eso le llamó más la atención y aumentó sus sospechas, por lo que le pidió al guía de canes que les pasara la perra. Allí entró en acción “Ramona”, que tras dar la vuelta al vehículo en los sentidos de las agujas de reloj marcó el baúl.
Del procedimiento
“¿Tienen algo que no se puede pasar que me quieran entregar?”, les consultó dándoles una oportunidad de cooperar y ella le respondió que era sumamente religiosa y creyente de la virgencita, por lo que no andaría con “nada raro” que le acarreara problemas.
El operativo duró varias horas porque la camioneta fue revisada al menos tres veces por “Ramona” y en todas marcó el mismo sitio. Se hicieron las comunicaciones de rigor y después, por teléfono, llegó la orden desde el Juzgado Federal de la circunscripción para revisar el vehículo y a las personas. Así se descubrieron los 114 kilos de marihuana que, en un primer pesaje arrojaron la cantidad de 98 kilos y, en una segunda oportunidad resultaron ser poco más de 95 kilos.
“¿Cómo explica usted esa diferencia?”, le consultó el fiscal ad hoc, Mariano Sánchez, al perito de Gendarmería que trabajó en esa tarea y éste lo atribuyó al embalaje. Ayer, desde las 16, declararon 8 testigos. Todos gendarmes y personal de Aduana.
Los imputados están asistidos por la Defensora Pública, María Fernández Van Raap, y la parte acusadora se completa con las abogadas querellantes que representan a la AFIP-Aduana, Luciana Gil y Paula Morales.