Una vez más se rompió el acueducto principal que abastece de agua a la población de Esquel
La Cooperativa 16 de Octubre informó que minutos después de las 13 horas habían concluido en la jornada de ayer las tareas de reparación del acueducto principal que abastece de agua a la población de Esquel.
La rotura se había detectado a primera hora de la mañana, causando preocupación y restricciones en el uso del líquido vital, pero rápidamente se pusieron en marcha los procedimientos que vienen siendo habituales ante cada desperfecto. Cabe señalar que desde que se pusiera en funcionamiento en 2007, lleva más de una docena de roturas la cañería de casi 2 kilómetros de extensión.
Poco antes de terminar con la reparación que se llevó a cabo en un sector lindero al arroyo Esquel, el Ing. Mauricio Mateos, gerente del servicio sanitario de la cooperativa, explicó que “hoy a la mañana (por ayer) los censores de ingreso de agua de la cisterna de 1800 mandaron la alarma porque estaba entrando poco caudal de agua y se salió a recorrer la traza del acueducto, encontrando un afloramiento importante de agua”.
A partir de ahí “se vino con todo el equipo, se empezó a escavar, y al aproximarse el caño se terminó de reventar y dejó de ingresar agua a la cisterna. En ese marco fue que se pidió a la comunidad que use poco agua, que no riegue ni lave veredas para evitar cortes en algún sector de la ciudad”. No obstante, más allá de las restricciones, la falta de agua no se habría llegado a sentir en los domicilios, y ante el corte se reforzó el agua con el agua del canal de faldeo y se pusieron en funcionamiento bombas para regular el sistema.
Sobre los motivos de la rotura, Mateos dejó entrever que se habría originado por la ausencia del “colchón” de arena que protege la cañería del roce con piedras y elementos contundentes.
“Cuando se empezó a escavar no se encontró material fino alrededor del caño, y se observó un desplazamiento del caño que no sabemos a qué se debió ya que no se aprecia algo evidente.
El material fino tiene que ser arena gruesa o granza, un material para que el caño tenga un apoyo uniforme en todo su perímetro y no cargas puntuales que lo vayan debilitando y que pueda fallar con la presión”.
Reconoció que “esta es la falla número 14 desde que el acueducto se puso en funcionamiento en 2007, hay que aclarar que no todas las fallas se dieron por los mismos motivos, pero sí es similar a la mayoría. No la totalidad pero la mayoría tuvo que ver con la falta del material fino”.
CAMBIO RECOMENDADO
Ante la reiteración de situaciones de este tipo, el propio Mateo recordó que la intención es adquirir el financiamiento necesario para reemplazarlo. “El acueducto tiene dos kilóme-
tros de largo, una parte de acero que es la que esta expuesta a la intemperie, y 1700 metros de PRFV que es lo que quiere renovar por otro tipo de cañería”.
Por otra parte, desligó responsabilidades de la Coop16. “Nosotros no licitamos ni contratamos la obra pero pasamos los informes a servicios públicos de la provincia. La empresa proveedora de los caños mandó personal técnico para estudiar el problema y realizaron un informe que cualquiera lo puede ver en la página web de la cooperativa.
A través de ese informe demuestran las fallas y entienden que el caño no tiene fallas. Las 14 roturas tuvieron diferentes motivos, algunas en el caño aéreo por malos apoyos, alguna de la construcción, y estas por falta de material fino”.
Agregó también que “el acueducto funciona a un régimen constante durante todo el año, con un ingreso de mayor caudal en invierno, porque los niveles de la napa freática de la captación son elevados. Por eso en invierno aprovechamos más cantidad de agua del subálveo. Las roturas que hubieron no fueron siempre en verano, fueron aleatorias en distintos momentos del año”.