Volvió a las andanzas el taxi trucho y ya lo buscan
Denunciaron que el rodado continúa trabajando pese a que fue demorado por trabajar fuera de regla. Hubo operativos tendientes a dar con el automóvil y con su conductor.
La semana pasada el Departamento de Tránsito de la Municipalidad de Esquel dio cuenta del secuestro de un auto que estaba cumpliendo servicio de taxi sin la habilitación correspondiente. Parecía que la cuestión estaba resuelta, pero ayer lo buscaban para secuestrarlo nuevamente porque sigue la actividad. La persona involucrada, cuyas iniciales son R.M., un conocido vecino de la ciudad incluso trabajador del sector hasta hace dos años atrás, se había hecho de una clientela que lo llamaba cada vez que necesitaba un viaje, y los traslados tenían un precio informal acordado con el pasajero. El secuestro del vehículo, un Fiesta Max blanco, se produjo el jueves pasado, tras interceptarlo mientras realizaba un servicio, y fue depositado en el corralón municipal, con el labrado del acta de infracción correspondiente. Pero R.M. rápidamente el viernes retiró el rodado seguramente abonando la infracción de acuerdo a lo dispuesto por el Tribunal de Faltas, y el fin de semana el comentario era que el “taxi trucho” seguía circulando con pasajeros. Walter Vázquez, responsable del área de Tránsito Municipal, ayer por FM Tiempo Esquel dijo que el procedimiento se llevó a cabo a raíz de denuncias de vecinos y de los propios taxistas, que consideraban una competencia desleal porque el auto de alquiler prestaba servicios sin la habilitación municipal. Se hizo un paciente seguimiento, hasta que inspectores en moto detectaron el auto transportando pasajeros, y lo interceptaron para solicitar al conductor la documentación pertinente, que no poseía ni el seguro, ni la habilitación para el servicio de taxi. El hombre responsable de la infracción había dejado de ser taxista dos años atrás pero mantenía una clientela y hasta repartía tarjetas con un nombre de fantasía y el número de su celular para que se contacten. La situación de R.M. se agravó porque ayer por la mañana Vázquez tomó conocimiento de que el fin de semana continuó con servicios clandestinos, por lo que se dispuso un nuevo seguimiento procurando un nuevo secuestro del automóvil. “Es una tomada de pelo ya que se lo retuvimos el jueves, el viernes lo retiró y sigue con su negocio”, remarcó el funcionario, ofuscado.